Vila de Gràcia, un barrio a escala humana
Cuando Barcelona apabulla al visitante con su majestuoso modernismo, las elegantes manzanas del Eixample, el peso histórico del Barrio Gótico o la modernidad marítima del Puerto Olímpico, queda en el corazón de la ciudad un barrio en el que refugiarse para callejear con calma y recuperar el sosiego: es Vila de Gràcia.
Y es que Vila de Gràcia, uno de los barrios que componen el distrito barcelonés de Gràcia, está hecho a escala humana. Fue una pequeña ciudad independiente que terminó absorbida por el crecimiento de la Barcelona. Aún así, conserva una marcada identidad propia, con sus calles estrechas y sus plazas muy vividas, donde los niños juegan y los mayores, locales y foráneos, se sientan a tomar una cerveza o simplemente a ver la vida pasar.
En Gràcia, los locales tradicionales se codean con pequeñas tiendas de diseño donde cada pieza es única. Las fachadas se adornan con detalles modernistas y con la profusión de plantas que visten de verde los balcones enrejados.
Aquí se combinan historia e innovación, oficios tradicionales y artesanía contemporánea, bares de toda la vida con tascas modernas y ambiente bohemio. Eso sí, todo a escala cercana, preferentemente sin prisas y apostando por lo local.
ÍNDICE DE CONTENIDOS:
◎ Vila de Gràcia, un barrio a escala humana
◎ Plaza de la Vila de Gràcia
◎ Lirios para una bandera histórica
◎ Plaza del Diamante y refugios antiaéreos
◎ Calles comerciales: Verdi, Astúries y Gran de Gràcia
◎ Casa Vicens, la primera casa de Gaudí
◎ Arte, creatividad y ocio en Vila de Gràcia
▪︎Mapa de los lugares mencionados de Vila de Gràcia
Plaza de la Vila de Gràcia
Para encontrarnos con los orígenes de este barrio, nos acercamos a la Plaza de la Vila de Gràcia. En uno de los laterales de la plaza, un edificio atrae la mirada por su color azulado. Es el antiguo ayuntamiento de la Vila de Gràcia, construido en 1904, que ahora es oficina del ayuntamiento de Barcelona en Gràcia.
Y es que en el siglo XIX, cuando se derribaron las murallas de Barcelona y se acometió la gran obra de ampliación del Eixample o Ensanche, Barcelona fue absorbiendo otras localidades cercanas, incluida la Vila de Gràcia. El arquitecto encargado de este plan de expansión fue Antoni Rovira i Trias.
Precisamente, una obra de Rovira y Trias, la Torre del Relotge, preside el centro de la Plaza de la Vila de Gràcia. De planta octogonal, sorprende por sus 33 metros de altura. Incorpora una fuente en su base y está rematada por un reloj de esferas de cuatro lados.
Bandera histórica propia
De los 73 barrios de Barcelona, sólo Gràcia y Sant Andreu de Palomar tienen bandera histórica, basada en tradiciones y símbolos propios. La de Gracia, de aspecto puro y virginal, contiene tres lirios blancos sobre un fondo azul.
Parece estar relacionada con el convento Mare de Déu de Gràcia i de Sant Josep que antiguamente existió en la zona. Son muchos los vecinos que cuelgan con orgullo en balcones y terrazas este lienzo florido.
Plaza del Diamante y refugios antiaéreos
Las plazas –Plaza del Sol, Plaza de la Virreina, Plaza de la Revolució de Setembre 1868, entre otras- tienen un papel importante en Vila de Gràcia. Son centro de reunión y de conversaciones, puntos neurálgicos de la vida del barrio. También recuerdan episodios relevantes, algunos especialmente sombríos, de nuestra historia.
Así, en la Plaza del Diamante se puede ver un refugio antiaéreo de la Guerra Civil. Construido a unos 12 metros bajo el nivel del suelo, es uno de los más grandes de Barcelona, con cabida para unas 200 personas, y se puede visitar.
◉ VISITA GUIADA AL REFUGIO ANTIAÉREO DE LA PLAZA DEL DIAMANTE
EN LA LITERATURA Y EL CINE: Este triste contexto histórico y social de la Vila de Gràcia inspiró la novela «La plaza del Diamante» (1962) de la escritora barcelonesa Mercè Rodoreda, así como su adaptación en los años 1980 para el cine y como serie de televisión. Una escultura en bronce situada en el centro de la plaza rinde homenaje a «La Colometa», la protagonista del libro.
UNA CURIOSIDAD: La Plaza del Diamante debe su nombre al joyero Josep Rosell, que compró los terrenos en 1850 y promovió el nombre de la plaza, así como el de otras calles cercanas (Or, Rubí, Topazi o Perla, entre otras)
Además del de la Plaza del Diamante, Gràcia cuenta con otros refugios antiaéreos. Al ser un barrio repleto de fábricas, que remplazaron a huertos y masías tras la revolución industrial, se convirtió en objetivo de bombardeos intensos durante la Guerra Civil. Algunas placas de Vila de Gràcia dan cuenta del pasado trabajador y el espíritu luchador y reivindicativo del barrio.
En la Plaza de las Dones del 36, escondida entre las calles Torrent de l’Olla y Badia, un curioso jardín vertical dibuja la imagen de Marina Ginestà i Coloma, joven miliciana antifascista y revolucionaria, inspirada en una icónica fotografía de la Guerra Civil Española que tomó Hans Gutmann (Juan Guzmán) el 21 de julio de 1936 en la terraza del Hotel Colón de Barcelona.
Calles comerciales: Verdi, Astúries y Gran de Gràcia
La Vila de Gràcia se presta al paseo, no sólo por sus calles más apartadas y tranquilas, sino también por otras más comerciales y animadas. Es un placer detenerse ante los escaparates y escudriñar objetos cerámicos y decorativos, litografías, joyas y sombreros hechas a mano, ropa vintage o libros de segunda mano.
El Carrer Verdi recorre cuesta arriba (o cuesta abajo, según se mire) el corazón de Vila de Gràcia. Fue en esta calle, con un bonito y animado tramo arbolado, donde nacieron los ya míticos Cines Verdi, todo un referente para cinéfilos.
El Carrer d’Astùries une la arteria calle princial de con el corazón de Gràcia. Está repleta de comercios de lo más variados. Pasear por ella es encontrarse con pequeños cafés, pastelerías, cuidadas vinotecas y tiendas muy personales, que se entremezclan con comercios de toda la vida.
En Gran de Gràcia, una calle más ancha, que baja hacia el Passeig de Gràcia, el barrio pierde en cierta medida su ambiente íntimo y «slow» e incorpora tiendas de cadenas internacionales como preludio de la vuelta al Eixample y a la gran ciudad trepidante.
Eso sí, en sus fachadas se pueden ver multitud de ejemplos del esplendoroso modernismo de Barcelona -balcones, cristaleras, adornos y elementos decorativos-. En el extremo sur de la calle, ya cerca del comienzo del Passeig de Gràcia, hay imponentes piezas modernistas. Entre ella destaca la Casa Fuster -hoy reconvertida en un elegante hotel -, obra de Lluís Domènech i Montaner, autor de otros edificios excepcionales en Barcelona como el Palau de la Música o el hospital Santa Creu y San Pau.
Casa Vicens, la primera casa de Gaudí
Aún queda una sorpresa modernista muy especial por descubrir en Vila de Gràcia. En el extremo noreste del barrio , ya lindando con el Distrito de Sarrià-Sant Gervasi, se encuentra un auténtico tesoro. Es la Casa Vicens, la primera casa proyectada por un joven Antonio Gaudí. Fue por encargo de la familia Vicens que deseaba una casa de veraneo a las afueras de Barcelona.
La Casa Vicens es de una belleza apabullante. En su fachada y en su decoración interior, Gaudí establece una combinación inusual de materiales, texturas y colores. Se inspira en las flores amarillas que poblaban el solar antes de la construcción.
El conjunto es alegre, colorido y a la vez delicado y elegante. Todos los detalles de la casa están cuidado al máximo, incluso en los objetos o elementos que pudieran parecer más anodinos. Es una apuesta arriesgada y, sin embargo, con un resultado sublime
Arte, creatividad y ocio en Vila de Gràcia
Es innegable que la creatividad y el arte impregnan el ambiente de Vila de Gràcia. Abundan las escuelas de escritura, de música y teatro o de oficios manuales. En las numerosas tiendas y talleres de artesanía contemporánea, los diseños surgidos de las mentes creadoras se transforman en objetos a base de un trabajo cuidado y personalizado.
Las artes escénicas tienen su lugar en recintos diferentes como el Teatreneu, el Centre Artesá Tradicionàrius (CAT) o el curioso El Teatre más Petit del Món (El Teatro más Pequeño del Mundo), que celebra lo que denomina «conciertos íntimos», donde disfrutar de algún espectáculo diferente tras una jornada de turismo por Barcelona.
En la Vila de Gràcia hay también un sinfín de bares y tascas para todos los gustos, desde el ya centenario Bar Canigó a tabernas como Vermutería La Ricarda o La Vermutería del Tano. Es fácil también encontrar coquetos bares de vino y restaurantes de cocina catalana -como el renombrado El Glop– o de sabores internacionales como el acogedor local de comida italiana Sartoria Panatieri (ver mapa)
JARDINES SECRETOS: Vila de Gràcia cuida sus jardines secretos, lugares de ocio y esparcimiento a pequeña escala. Como el Jardín del Silencio, un antiguo convento de monjas que una inmobiliaria quiso transformar en aparcamiento de seis plantas. Siempre combativo y movilizado, el barrio de Gràcia se negó en rotundo y los vecinos consiguieron que el parking pasara a ser un centro cívico para todos al aire libre.
Mapa de los lugares mencionados de Vila de Gràcia
Vila de Gràcia
Distrito de Gràcia, Barcelona
NOTA: un agradecimiento muy especial a mis queridas Reyes y Júlia, las mejores anfitrionas de Gràcia.
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◉ IMAGEN Y PALABRA: ESMALTES DE LA CASA BATLLÓ