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Alcarria: los campos de lavanda de Brihuega

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España

Alcarria: los campos de lavanda de Brihuega

La Alcarria

La Alcarria es una comarca natural que comprende la mayor parte del centro y sur de la provincia de Guadalajara. Esta comarca inspiró a escritores como Camilo José Cela, quién en su «Viaje a la Alcarria» relató el recorrido que en la década de los 1940 hizo a pie, en burro o en carro por sus campos y pueblos. Y es en el límite de La Alcarria, junto al río Tajuña, donde se encuentra Brihuega, nuestra protagonista de hoy, rodeada de campos de lavanda y también de otras especies como jaras, romeros, cantuesos o retamas. Como escribió Cela sobre esta vegetación olorosa: «casi no se ve pero que marea respirarla». Pero hablemos ahora de la lavanda, la reina de Brihuega, el Jardín de la Alcarria.

Campos violetas

Cada año, durante los meses de junio y julio los campos que rodean Brihuega y sus once pedanías se visten de un precioso color entre violeta y azulado. Es la época en la que florece la lavanda que se cultiva desde hace décadas en esta población alcarreña. Cada año son centenares los visitantes que se desplazan para ver cómo los rayos anaranjados del sol del atardecer iluminan y embellecen las largas tiras de flores cultivadas. Hay que aprovechar el periodo de floración, antes de que se cosechen las flores con las que se prepararán aceites y perfumes. Desde Madrid, a poco más de una hora en coche, una excursión de un día permitirá disfrutar de los campos de lavanda floridos y descubrir la historia de la antigua villa medieval.

Lavanda y lavandín

Aunque se habla por extensión de campos de lavanda, lo cierto es que ésta no es la especie cultivada mayoritariamente en los campos. Abunda sobre todo el lavandín, un cruce genético entre la lavanda y el espliego. Este último, aunque de gran belleza, no es especialmente apto para la industria cosmética por su alto contenido en alcanfor y otros compuestos. Pero el lavandín, el hijo de la lavanda y el espliego, más grande que sus progenitores, sí lo es.

De hecho, el éxito del cultivo de estas especies en los últimos años ha hecho que Brihuega desarrolle su propia industria de destilación. Las cosechadoras llevan incorporadas un mecanismo que realiza la primera extracción, mientras que el resto del proceso se lleva a cabo en las destilerías cercanas a los campos de cultivo. La producción sirve para elaborar aceites esenciales y perfumes utilizados en jabones, cosméticos, velas, bolsitas olorosas e incluso para dar un toque de lavanda a la famosa miel de la Alcarria. Estos productos locales se venden también en varios establecimientos de Brihuega.

El Festival de la Lavanda

No hay duda de que durante los meses del verano la lavanda es el eje central del turismo y las actividades de Brihuega. Cada año se celebra el Festival de la Lavanda durante el que la población agradece la aparición de las flores, tras meses de trabajo en los campos. Durante el mes aproximado que dura la floración, las calles y los balcones se adornan de lazos y otros detalles del color de la lavanda. Al atardecer, se celebran conciertos y recitales entre los surcos floridos a los que los espectadores acuden vestidos de blanco, el color que más resalta entre el morado de las flores.

Nota: en 2020 el Festival no se celebrará debido a la COVID-19

Un placer sensorial

Ya sea por libre o en una visita guiada, dar un paseo entre las hileras de lavanda y lavandín, especialmente al atardecer cuando el sol es más suave y ya no cae de lleno sobre los cultivos, es una experiencia sensorial fantástica. El color se hace protagonista absoluto y se extiende en largas filas hasta la línea del horizonte ó de los campos de cereales recién segados. El maravilloso aroma a lavanda impregna el ambiente acompañado por el suave zumbido de las abejas afanadas de flor en flor.

Pero además de su agradecida naturaleza de primavera y verano, Brihuega es mucho más. Es una antigua villa y como tal tiene un castillo, iglesias que datan del siglo XIII, jardines inesperados y hasta un Real Sitio. Esta localidad bien vale en sí misma una visita, pero de eso hablaremos en una próxima entrada. Entretanto, sigo aún con la retina impregnada del color de la lavanda y el lavandín…


Saber más:

  • Desde Brihuega se accede a los principales campos por la carretera CM-2005. Conviene dejar el coche en alguno de los aparcamientos habilitados junto al Monumento a la Batalla de Brihuega, que aparece a la derecha de la carretera a unos 4,5 km del centro de la villa.
  • Después de ver los campos en flor, bien vale la pena adentrarse en alguna de las tiendas del pueblo y conocer los diferentes productos elaborados con los extractos florales. Llama la atención por su bonita presentación «Alquitara, las cosas de mi hermana», en el Paseo de la Fábrica, 2. Tienen campos propios de lavanda, que renuevan y sanean cada cierto número de años alternando con la siembra de leguminosas y cereales. Preparan aceites, esencias, perfumes, aguas florales, saquitos olorosos y venden vinos y mieles de la comarca, también a través de su tienda online.

📍Brihuega, Guadalajara
🚗 Desde Madrid, tomar la A2 hasta la salida 73 para enlazar con la carretera CM-2011.
   
ℹOficina de Turismo, Plaza del Coso, 14
📞 949280442 / 949340030; ✉️ @aytobrihuega.com
🕑 M-J: 11:00-14:30 / V-S: 10:00-14:30 y 16:00-18:30 / D-Festivos: 10:00-14:00
Enlace al mapa de los campos de lavanda

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