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Tombuctú

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COLABORACIONES

Tombuctú

Consttrucciones de adobe de Tombuctú, Mali

➰ ➰➰

La sal,

La sed hablando con la arena,

Las dunas bereberes mirándose en espejos de túnica azul,

Tombuctú se perfila en el fondo de un horizonte imposible, surge como una visión borrosa que fuera a desaparecer de un momento a otro:

¿Un sueño?

¿Un espejismo?

Llegué con la tarde,

El sol en la espalda,

La boca cuarteada por la sequedad que nace del adobe y los labios de asombro;

Me recibieron,

Granos de arena que mordían todo lo que encontraban a su paso,

Fachadas de mezquitas y dinteles de madrasas,

La puerta de madera tallada de la universidad,

Las risas de los niños,

Pasos anónimos

Y un buen número de miradas límpidas entre ojos ocultos;

A mi alrededor,

Ese polvo fino que cubre y ahoga vidas,

Los puestos de mercaderes y las calles estrechas,

Chilabas colgantes, velos escondidos,

Y dromedarios taciturnos;

Llegué perdido,

Me instalé sin rumbo,

Paseé desorientado,

Es el único lugar del mundo en el que el viento te susurra palabras como si quisiera mantener una conversación contigo, y, si estás atento,

Puede que creas oír: «Sígueme»,

Sin embargo,

Al poco rato,

Cuando aún no has iniciado la marcha, te parecerá entender:

 «Descansa y duerme»,

Todo contradictorio, irracional,

Como sus límpidos cielos y sus lejanas aguas sin lluvia;

Si no me crees,

Entra en un café,

Siéntate al fondo, ahí donde no llegan ni la luz ni el sonido,

Quédate callado durante un tiempo,

Espera,

Y, luego,

Cuando las miradas se hayan acostumbrado a tu presencia, busca un anciano,

Siempre los hay,

Y cuéntale tus devaneos con esas voces que crees que susurra el viento,

No dirá nada,

Sonreirá,

En Tombuctú saben que los únicos viajeros de fiar son  aquellos que escuchan hablar al viento,

Sorberá su té de aguas quietas y profundas y, después, haciendo de la espera y del silencio todo un ritual, te dirá que si temes mirar dentro de ti,

Es mejor que te vayas,

Pero si has llegado para olvidar y perderte,

Quédate:

Tombuctú es ciudad para desaparecer entre la arena

Del tiempo.

Manuel Cardeñas Aguirre



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