Sorrento, donde habitaban las sirenas
Encaramada en un acantilado y mirando hacia la Bahía de Nápoles, Sorrento es una localidad elegante con numerosos recovecos que descubrir y ver. Sorrento debe su nombre a las sirenas, esos seres mitológicos que son mitad pez y mitad mujer. Se dice que en la península sorrentina hubo un importante templo dedicado a estos seres marinos, aunque su localización exacta nunca se ha descubierto. ¿Fue en Sorrento, junto a la escarpada costa, donde Ulises resistió al canto de las sirenas atado al mástil de su embarcación?
Sorrento tiene un rico pasado histórico. Fue habitada por griegos y fenicios. Más tarde los romanos asentaron una colonia, Sorrentum, un lugar de descanso para los patricios pudientes.
Tras la caída del Imperio Romano, fue bizantina hasta que se constituyó en un ducado independiente que luchó frente a los ataques de los sarracenos y de sus vecinos amalfitanos. En el siglo XII pasó a formar parte del Reino de Sicilia y en el XVIII fue escenario de las fuertes disputas entre republicanos y monárquicos seguidores de los Borbones.
Un enclave turístico internacional
Situada a unos 40 km de Nápoles, Sorrento se asoma desde lo alto al Mar Tirreno. Su magnífica localización y su clima benévolo han hecho de ella un reclamo para el turismo internacional.
En los siglos XVIII y XIX era parada del Grand Tour, un itinerario por Europa que realizaban los jóvenes aristócratas, principalmente británicos, como parte de su formación.
Y es que Sorrento es un lugar para pasear despacio y explorar las callejuelas estrechas, salpicadas aquí y allá por iglesias, tiendas y comercios artesanales. No hay que temer perderse: antes o después se acabará llegando al acantilado asomado al mar azul.
Aquí, en Sorrento, conviene dejarse encandilar por el ambiente, aspirar el olor de los naranjos y descubrir hoteles esplendorosos, claustros ocultos o miradores al Vesuvio y al Golfo de Nápoles.
Sorrento es un lugar ideal tanto para una estancia de relax como para hacer una excursión de un día desde la ajetreada Nápoles. En este post haremos un recorrido a pie para descubrir los mejores lugares que ver en Sorrento.
ÍNDICE DE CONTENIDOS:
. Sorrento, donde habitan las sirenas
. Un enclave turístico centenario
1. Piazza Tasso
2. Grand Hotel Vittoria Excelsior
3. Valle de los Molinos
4. Paseo peatonal por Corso Italia
5. Callejeando hacia Piazza della Vittoria y la Marina Grande
6. Villa Comunale y Convento de San Antonio
7. Piazza Sant' Antonino
. Mapa de los lugares que ver en Sorrento
. Excursiones desde Sorrento
. Cómo llegar a Sorrento desde Nápoles
1. Piazza Tasso
Un lugar fundamental que ver en Sorrento es la Piazza Tasso, el centro neurálgico de esta localidad costera. A ella se llega desde la estación de tren caminando unos 5 minutos por el Corso Italia, la principal calle de la localidad.
La plaza debe su nombre a Torquato Tasso, un sorrentino ilustre que vivió en el siglo XVI. Poeta de la contrarreforma, fue muy reconocido su poema épico «Jerusalén liberada», ambientado en la Primera Cruzada. Una estatua de mármol recuerda al escritor en uno de los extremos de la plaza.
En la animada Piazza Tasso hay restaurantes y terrazas donde tomar un buen capuccino o un aperol spritz. San Antonio Abad, patrón de Sorrento, preside el centro de esta plaza de planta cuadrada. Con su atractiva fachada amarilla, destaca también en un lateral el Santuario del Carmen, de estilo barroco, que conviene visitar.
Hay además en la plaza un panorama o mirador que se asoma al profundo tajo de 50 metros que en ese punto separa a Sorrento en dos. Por unas empinadas escaleras de hierro, no aptas para los que tienen vértigo, se puede descender hasta la Via Luigi di Maio, ya casi a nivel del mar, y llegar hasta uno de los dos puertos de Sorrento, la Marina Piccola.
2. Grand Hotel Vittoria Excelsior
Junto al mirador se encuentra la entrada del Grand Hotel Vittoria Excelsior, hoy parte de la prestigiosa cadena the Leading Hotels of the World. El hotel que se asoma al acantilado de Sorrento es famoso por ser uno de los escenarios de la película de Billy Wilder «Avanti» (1972), que en España se tradujo el título a «¿Qué pasó entre tu padre y mi madre?».
Aunque en el film, protagonizado por Jack Lemmon y Juliet Mills, los personajes principales se alojan en un hotel de la cercana isla de Ischia, lo cierto es que varias de las escenas se rodaron en el Vittoria Excelsior sorrentino. La Terrazza Bosquet del Gand Hotel Vittoria Excelsior, cuelga sobre el acantilado y está galardonada con una estrella Michelín.
3. Valle de los Molinos
Del lado de la plaza opuesto al mirador, sale la calle Enrico Caruso, dedicada al famoso tenor napolitano. Conduce en pocos pasos hasta el llamado Valle de los Molinos. Es en lugar curioso, una garganta muy profunda originada por un terremoto ocurrido hace unos 35.000 años en esta región sísmica y volcánica.
En esta gran grieta llegaron a levantarse durante siglos numerosas construcciones, que tuvieron su auge en el siglo XVIII. Destacaban los molinos, que aprovechaban la fuerza del agua para moler el grano. Poco a poco, estos edificios fueron abandonados y hoy quedan en el fondo de esta curiosa hendidura natural.
4. Paseo peatonal por Corso Italia
Volviendo a la Piazzo Tasso, toca retomar el Corso Italia, que en este punto se vuelve peatonal. La calle está repleta de tiendas de productos locales, artesanía y cerámica. También hay boutiques de ropa, más elegantes y sofisticadas que las de la caótica Nápoles.
Las calles de Sorrento están adornadas con naranjos que otorgan un inconfundible sabor mediterráneo. Famosos son también los limones de Sorrento, de color y sabor intenso. Con ellos se elaboran dulces y el famoso limoncello, la tradicional bebida a base de limón macerado. ¡Hay tantas tiendas de limoncello en Sorrento que es casi imposible marcharse de allí sin probarlo!
En esta porción peatonal de Corso Italia, casi oculta en un lateral de la calle, se levanta la Catedral, otro de los lugares imprescindibles que ver en Sorrento. Está dedicada a San Felipe y San Joaquín. Erigida en el siglo XI, fue reconstruida en el siglo XV en estilo Románico. La fachada sencilla, que se restauró y reconstruyó de nuevo en 1924, contrasta con un interior mucho más rico y decorado.
5. Callejeando hacia Piazza della Vittoria y Marina Grande
Después de recorrer el Corso Italia, toca callejear por los alrededores. Paralela al Corso Italia, la Via Cesareo, más estrecha y peatonal, también está repleta de pequeños comercios.
Para ir hacia el mar, se puede tomar, por ejemplo, la Via Torquato Tasso. Pasa ante varias iglesias, como la de los Santos Felice y Bacolo, con un armonioso interior barroco en mármol, o la de San Pablo. La calle deja también a un lado uno de los grandes hoteles de lujo de Sorrento, el Grand Hotel La Favorita.
Se llega así hasta la encantadora Piazza della Vittoria, presidida por un monumento a los caídos durante la Primera Guerra Mundial. Tiene un pequeño jardín con una balaustrada que se asoma a la bahía de Nápoles y al perfil del Vesuvio, dando buena cuenta de lo escarpado de la costa sorrentina.
A uno y otro lado de la balaustrada están el Hotel Bellevue Syrène, fundado en 1820 y miembro de la selecta cadena Relais & Châteaux, y el Imperial Hotel Tramontano, de 1912, rodeado por frondosos jardines. ¡Y es que, definitivamente, hay hoteles magníficos en Sorrento! Elegantes, señoriales, de fachada color claro y con vistas al azul Mediterráneo, recuerdan el esplendor de años pasados.
Desde la Piazza della Vittoria sale, en dirección contraria al centro de Sorrento, la Via Marina Grande. Esta calle estrecha va descendiendo al nivel del mar hasta llegar hasta el pintoresco puerto pesquero ó Marina Grande. Hay numerosos restaurantes, muchos de ellos con especialidades a base de pescado y marisco, como corresponde a una localidad marítima como Sorrento.
6. Villa Comunale y Convento de San Francisco
También desde la Piazza della Vittoria parte, esta vez en dirección al centro de la ciudad, la Via San Francesco. Llega hasta el Palazzo Marziale, una gran mansión del siglo XV reconvertida en hotel.
Justo enfrente se encuentra la Villa Comunale o parque municipal, con vistas al mar. Desde el parque se puede también bajar al puerto Marina Piccola, y a las playas artificiales de Sorrento, bien caminando por una rampa zigzagueante o bien tomando un ascensor de pago. Es en la Marina Piccola donde atracan los ferries que unen Sorrento con Nápoles, Capri y otras localidades.
Quizás lo más curioso de esta parte de Sorrento sea encontrarse inesperadamente frente al parque, en la Piazza Francesco Saverio Gargiulo, con un precioso claustro del siglo XIII. Es un espacio tranquilo y recogido que pertenece al Convento de San Francisco. Allí se celebran exposiciones fotográficas y conciertos en verano.
7. Piazza Sant’Antonino
Volviendo de nuevo a la Via San Francesco aparece en pocos pasos la pequeña Piazza de Sant’Antonino. En esta plaza triangular se encuentra otro de los lugares que hay que ver en Sorrento: la Basílica dedicada al patrón de la localidad. Se cuenta que el santo Antonino, que murió en el siglo VII, hizo numerosos milagros para favorecer a las gentes de Sorrento.
Sin ir más lejos, se dice que salvó a un niño que había sido engullido por una ballena mientras jugaba en la playa o que protegió a los sorrentinos de la peste y el cólera. La Basílica fue fundada en el siglo XI y sufrió posteriormente transformaciones. Los restos del santo se conservan aún en el altar de la cripta.
En la Piazza Sant’Antonino y sus alrededores hay tiendas de artesanía y souvenirs y restaurantes como el muy recomendable L’Abate (¡cómo disfruté de sus spaghetti alle vongole!).
Desde la Piazza se llega enseguida por la Via Luigi di Maio o por la estrecha y casi escondida Via Sant Antonino hasta la Piazza Tasso, epicentro de Sorrento, cerrando así el recorrido.
Sorrento ofrece naturaleza, mar, vistas y acantilados, pero también un buen puñado de historia y arquitectura. Con sus numerosos restaurantes, es además un lugar ideal para disfrutar de una buena pasta y de platos locales hechos a base de los productos del mar.
No importa si no se pueden pasar varios días en Sorrento: es también una excursión fácil y cómoda de un día desde Nápoles que permitirá despejar los sentidos y volver con energías renovadas a seguir explorando la agitada pero cautivadora capital de Campania.
Mapa de los lugares que ver en Sorrento:
[Excursiones desde Sorrento]
Aunque hay mucho que ver en Sorrento, la pequeña ciudad es también un muy buen punto de partida para hacer excursiones por carretera o en barco. A tan sólo 40 km de Nápoles, es una de las puertas de entrada a la escarpada Costa Amalfitana y las selectas Positano y Amalfi.
Además, desde el puerto de Sorrento salen ferries a destinos turísticos cercanos muy atractivos, como la Isla de Capri. Hay que tener en cuenta que la frecuencia de los barcos varía mucho según la temporada del año.
POR CARRETERA:
⌾ Sorrento-Positano: 17,5 km (33 minutos)
⌾ Sorrento-Amalfi: 31,2 km (1 h 06 min)
EN FERRY: ⌾ a Capri: en 20-25 min ⌾ a Ischia: en 1h 05 min ⌾ a Positano (Costa Amalfitana): en 30 min Buscar horarios de ferry según temporada
[Cómo llegar a Sorrento desde Nápoles]
Se puede llegar a Sorrento por carretera, en tren o en ferry. En el post «Cómo llegar de Nápoles a Sorrento» encontrarás información práctica sobre cómo acceder a este bonito enclave mediterráneo desde Nápoles, la capital de la región de Campania.
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