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Cerro del Tío Pío: la mejor panorámica de Madrid

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Vista panorámica desde el Parque del Cerro del Tío Pío, Vallecas, Madrid
MADRID

Cerro del Tío Pío: la mejor panorámica de Madrid

Un cerro urbano

¿Quieres poner Madrid a tus pies y disfrutar de unas impresionantes vistas de la ciudad? Si tu respuesta es sí, tienes que acercarte a conocer el Parque Cerro del Tío Pío. Situado en un alto y conformado por una serie de suaves colinas recubiertas de césped, este parque del barrio de Numancia (Puente de Vallecas) te ofrecerá una gran panorámica de Madrid que te sorprenderá. Es precisamente por las colinas sinuosas por lo que se le conoce popularmente también como el Parque de las Siete Tetas.

La suave pendiente de la colina da paso a una sucesión de barrios urbanos

Pío Felipe

¿Pero quién fue el Tío Pío? Pío Felipe había nacido en 1892 en la provincia de Ávila, pero se trasladó siendo niño a Madrid, y concretamente a Vallecas, que por entonces era un barrio muy deprimido. En 1916, Pío, que entonces era chatarrero, mandó construir una casa con establo, la primera del cerro, donde guardaba su mula y el carro con el que recogía chatarra y basuras.

Con el tiempo, Pío Felipe y su mujer, Aniceta, se fueron convirtiendo en personajes destacados del barrio, habitado en su mayoría por inmigrantes de otras regiones de España que apenas sabían leer o escribir. En 1925, el barrio ya se conocía como Barrio del Tío Pío. Hoy, la principal vía de acceso al cerro ,que une la autovía A3 con la Avenida de la Albufera, se denomina Calle de Pío Felipe.

Los caminos de arena surcan las praderas del parque

Las vistas más completas de Madrid

El Cerro del Tío Pío apenas tiene árboles, pero sí unas amplias praderas surcadas por caminos de tierra. Desde este punto del sureste de Madrid, se tiene una panorámica inusual de la ciudad. En primer plano, a los pies del parque, se levanta una colonia de edificios rojizos. Tras ellos, se van desplegando hacia el oeste los barrios del otro lado de la M30 hasta llegar al centro de la ciudad.

A lo lejos, sobre el entramado de fachadas y tejados, asoman torres y cúpulas de algunos de los edificios más simbólicos de Madrid, como los rascacielos de la Gran Vía y la Plaza de España, la Iglesia de la Santa Cruz, la Catedral de la Almudena, ó la Basílica de San Francisco el Grande. La mirada también se topa con otros edificios altos, más modernos, como la Torre de Valencia, junto al Parque de El Retiro, que destaca con sus 26 pisos de arquitectura brutalista, o la Torre Retiro.

Una mirada hacia el centro de Madrid
La Torre de Valencia, se recorta sobre el doble perfil de la Sierra madrileña

Mirando hacia el norte, despuntan la alargada Torrespaña, también conocida como «el pirulí», el edificio de Torres Blancas, del arquitecto Sainz de Oiza, las inclinadas Torres Kio, y el complejo «Cuatro Torres», que ahora ya son cinco. Y un poco más lejos, como telón de fondo de esta panorámica urbana, el perfil sinuoso de la Sierra de Madrid. En dirección sur, los barrios se suceden unos a otros sin preocuparse por la barrera de las montañas del norte.

Las Cuatro Torres marcan la dirección hacia el norte
Hacia el sur, los barrios se suceden sin la barrera de la Sierra madrileña

«Rectángulo real ilusorio»

El centro neurálgico del parque es una pequeña plaza circular. Apenas hay en ella unos bancos y un par de pérgolas, pero llama la atención una escultura abstracta «Rectángulo real ilusorio» (1987). Esta pieza compuesta por varias formas geométricas recuerda a un astrolabio o algún instrumento de navegación. Su autor, el gaditano Enrique Salamanca, es también el artífice de otras esculturas madrileñas, como «Cilindros en el espacio» (1978) en la zona AZCA ó «Puerta de Madrid» (1988) en el Parque del Oeste, entre otras. En la plaza del mirador también se encuentra el bar-terraza «El Mirador de Vallecas», para tomar una bebida con la mirada puesta en el amplio horizonte urbano.

La escultura «Rectángulo real ilusorio» (1987), obra de Enrique Salamanca

Reunirse al atardecer

En los últimos años, el Cerro del Tío Pío, orientado hacia el oeste, se ha convertido, junto a otros enclaves como el mirador del Templo de Debod, en uno de los lugares más populares de Madrid para reunirse a ver la puesta del sol. Así, sentados en los alto de las colinas del Cerro, los madrileños se dejan acariciar por los últimos rayos del día, y rinden tributo al sol del atardecer, ese que tan a menudo pinta de espectaculares rosas y rojos los cielos de su ciudad.

Las colinas del parque parecen tocar el cielo

[Un consejo]: la puesta de sol es espectacular desde el cerro, pero si quieres hacer fotos panorámicas, elige las horas de la mañana: el sol del este iluminará de frente tu modelo, la fantástica ciudad de Madrid.


Cerro del Tío Pío
📍Calle de Benjamín Palencia, 2, 28038 Madrid
🚍 Bus 54, 141, 143
Ⓜ️ Línea 1, estaciones Buenos Aires ó Portazgo
🕑Abierto 24 h 

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