“Y si vas al Cobre
Quiero que me traigas
Una Virgencita de la Caridad.
Ay,
Y si vas a oriente, tráeme de allá
algo reluciente de la caridad.”
Veneración, canción de Miguel Matamoros
***
La imagen:
Va cayendo la tarde en Fuerteventura. Ha sido un día largo, de emociones y paisajes en esta isla de lava y arena, de mar y viento. El encuentro con Tindaya, la montaña mágica, la aspereza rocosa del malpaís, la subida al cráter del Calderón Hondo, el vaivén de las olas junto al Faro de Tostón o las ondulaciones sutiles de las dunas de Corralejo. La carretera que bordea el océano me lleva de vuelta hacia el hotel. Consulto el mapa y recuerdo un lugar cercano que me llamó la atención mientras preparaba el viaje. Apenas supone un pequeño desvío en la ruta que me devuelve a Puerto del Rosario. A pesar del cansancio, la curiosidad gana la partida.
Abandono la carretera principal. Un corto tramo de asfalto, que en su última porción se convierte en pista de tierra, me lleva a El Jablito. Es este un pequeño poblado pescador, construido en torno a una caleta donde las barcas flotan balanceadas por una suave brisa. Recóndito y apenas conocido por los turistas, el Jablito conserva su personalidad sencilla y marinera. Protagonizó una lucha determinada frente al urbanismo feroz y la especulación desbocada. Así lo cuenta una placa junto al busto de Lola, una de las mujeres que encabezó la resistencia vecinal.
Pero el lugar que me ha traído hasta el Jablito, está un poco más allá, junto al agua marina. Se trata de una barca-capilla, luminosa, pintada en blanco, amarillo y azul, que custodia en su interior la imagen de una Virgen que llegó por el mar.
La palabra:
Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, también conocida como Cachita, es la patrona de Cuba desde 1016. La canción “Mi veneración” rinde un sentido homenaje a esta imagen adorada por los católicos pero también por otras religiones afrocubanas que la identifican con Oshum, deidad del amor y la fertilidad.
No pensé encontrar en la costa de Fuerteventura una virgen venida del otro lado del Atlántico. Pero lo cierto es que no es de extrañar. Fueron muchos los canarios que cruzaron el océano hacia Cuba en busca de nuevas oportunidades. Otros tantos, con peor o mejor fortuna, regresarían a sus lugares de origen.
Envuelta en un silencio apenas roto por el rumor de las olas y el graznido agudo de alguna gaviota, miro la barca, acariciada por los rayos oblicuos del atardecer. Pienso que es un símbolo de unión, de los lazos que hermanan dos islas lejanas, una de tierra y viento y otra exuberante y húmeda. Será en agosto cuando en el Jablito la Virgen de la Caridad del Cobre salga en procesión por tierra y mar, quizás en recuerdo del primer viaje, aquel que trajo la venerada imagen americana hasta estas islas bien llamadas afortunadas.
Enlace a la canción «Mi Veneración», por el Trío Matamoros
Mapa de localización de El Jablito en Fuertenventura
El Jablito
35649 La Oliva, Fuerteventura, Las Palmas, Islas Canarias
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