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The Blue Mansion: la casa de Cheong Fatt Tze

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DESTINOS, HOTELES Y GASTRONOMÍA

The Blue Mansion: la casa de Cheong Fatt Tze

Una mansión histórica

Hay en la isla de Penang un hotel donde es posible revivir la época de esplendor de las poderosas familias chinas que se instalaron y prosperaron en este rincón de Malasia. Se trata de The Blue Mansion, o la Mansión Azul, que fue la casa del poderoso magnate Cheong Fatt Tze (1840-1916), al que el New York Times llegó a llamar el Rockefeller de Oriente. Esta mansión se encuentra en el corazón histórico de la capital de la isla, Georgetown, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. The Blue Mansion es, de hecho, uno de los must see de la ciudad.

Reconvertida además en un exquisito hotel boutique, The Blue Mansion conserva la estructura original de la vivienda en torno a un patio central. Mantiene muebles, celosías y otros elementos decorativos que retrotraen al visitante hacia un pasado elegante y poderoso. En efecto, para construir una casa a su medida, Cheong Fatt Tze hizo traer los mejores materiales de diferentes partes del mundo y empleó a diestros artesanos del sur de China. El diseño de la propiedad tuvo muy en cuenta los preceptos del Feng Shui, que se basa en la ocupación consciente y armónica del espacio, con el fin de lograr una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan.

El azul del nombre de la mansión hace alusión al vivo color que decora los muros exteriores de la antigua casa y algunos de los patios interiores. Es un azul intenso, casi índigo, que recuerda al de los Jardines Marjorelle de Marrakech, muy lejos de allí.

Estilo tradicional chino con toques europeos

La entrada principal de The Blue Mansion se abre a un gran espacio recibidor, digno de la importancia de la antigua casa, fresco y protegido del sol y el calor. En un escritorio de madera antigua tiene lugar el check-in, mientras una toallita fresca y un té local son ofrecidos al huésped.

Desde el gran recibidor se accede, a través de un gran panel de madera y celosía, al patio interior principal. Es este el espacio de mayor energía de la casa al unirse en él el elemento viento (feng) con el elemento agua (shui). El patio, típico de las mansiones chinas, es de planta cuadrada con suelo de azulejos geométricos. En él se mezcla el estilo tradicional asiático con toques de la arquitectura europea del siglo XIX, bien representada en las columnas de hierro con motivos vegetales y en algunos detalles Art Nouveau. Son en total ocho columnas, dispuestas de dos en dos en cada esquina de la planta cuadrangular: nada es dejado al azar puesto que el 4 se asocia en chino a la muerte, mientras que el 8 es un número de buena suerte.

Este recinto sirve de espacio común y cuenta con sillas y mesas de madera adornadas con jarrones de flores de estilo minimalista. Aquí se sirve el generoso desayuno todas las mañanas. Además, el patio cuadrangular hace las veces de distribuidor hacia las alas y patios laterales de The Blue Mansion, donde se disponen las habitaciones de los huéspedes.

Habitaciones con detalles

The Blue Mansion cuenta con 18 habitaciones, todas ellas diferentes, aunque manteniendo un estilo común. Cada habitación recibe un nombre particular, que aparece grabado en su respectiva llave con adornos metálicos y que está relacionado con el universo de Cheong Fatt Tze. Scholar, por el gran interés del magnate por el conocimiento, Shangtung, por la región del norte de China donde estableció unos viñedos, o Taipu, la ciudad que le vio nacer, son algunos de estos nombres. Las piezas son amplias, así como los cuartos de baño, con techos altos y suelo de baldosa de barro y piezas de mobiliario tradicional. Los ventiladores del techo, así como elementos de aire acondicionado, permiten hacer frente al calor húmedo del sudeste asiático.

Abundan los pequeños detalles que hacen la estancia más agradable al huésped. Una bandeja de fruta y una cajita con dulces locales renovada cada día, un mensaje amable grabado en una hoja de árbol fresca, una cesta y pareos hechos por artesanos locales junto con albornoces y toallas de baño para el tiempo de piscina, son algunas muestras de la hospitalidad que caracteriza a The Blue Mansion y a Malasia en general.

Desayunar como un magnate

Para Cheong Fatt Tze el desayuno era sin duda alguna la comida más importante del día, la que le proporcionaba, según decía, energías renovadas y longevidad. En The Blue Mansion el desayuno está incluido con las reservas de habitación. Es una delicia empezar el día en el tranquilo patio central de la mansión, disfrutando de una comida cuidada en las mesas que recuerdan levemente a los bistrots parisinos. Hay dos tipos de buffets, oriental y occidental, no excesivamente amplios pero suficientes ya que no hacen sino acompañar al plato principal, que incluye desde elaboradas tostadas de salmón ahumado y crema holandesa hasta unos exquisitos rollos de canela.

Otras opciones de restauración en The Blue Mansion son el restaurante Indigo, en la planta superior de la casa, y The Bar, junto al patio central. Indigo, de corte más formal, ofrece tanto en la decoración como en la comida una fusión entre Oriente y Occidente. The Bar, decorado en tonos azules, ofrece desde media mañana hasta medianoche bebidas y cócteles que se pueden consumir también en el patio central.

Tiempo para el descanso

Al espacio de jardín y piscina se accede por un lateral de la mansión. Este recinto está separado por una cancela que da acceso a un breve jardín zen, que conduce casi inmediatamente al entorno de la piscina. Esta no es excesivamente grande, pero es cómoda y suficiente para despojarse del calor húmedo que impregna Malasia en todos los meses del año. Además, se encuentra en un lugar retirado del hotel, lo que contribuye aún más al descanso y tranquilidad tan necesarios tras largas jornadas de exploración.

Pero la antigua casa de Cheong Fatt Tze ofrece también otros lugares para descansar fuera de las habitaciones. Además del patio central, los patios interiores laterales, a los que dan las habitaciones, poseen grandes divanes o pequeñas mesas camilla ideales para leer o para planear las visitas del día siguiente. Desde el atardecer, los patios se iluminan con delicados farolillos rojos, que impregnan el ambiente de reminiscencias chinas e invitan aún más al sosiego y la relajación.

En definitiva, resulta muy recomendable conocer The Blue Mansion durante una visita a Penang. Y, si es posible, es mejor aún alojarse durante unos pocos días en esta casa histórica que reúne tradición, elegancia y bienestar. The Blue Mansion se encuentra además en un emplazamiento ideal para descubrir a pie el casco antiguo de Georgetown, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.


Saber más:

  • The Blue Mansion ofrece tours guiados en inglés todos los días, en los que se explica el origen y la historia de la casa de Cheong Fatt Tze. Los huéspedes alojados en el hotel están invitados a unirse a cualquiera de los tours de manera gratuita.
  • Por su aire evocador de opulencia y de un pasado esplendoroso, The Blue Mansion ha aparecido en diversas series de televisión y películas, como Indochina (1992) o Crazy Rich Asians (2018), entre otras.
  • Si se está visitando la isla de Penang con vehículo particular, The Blue Mansion ofrece también un espacio de aparcamiento gratuito.
  • La relación calidad precio del alojamiento es excelente, especialmente si se realizan las reservas con suficiente antelación.

Más información:

Cheong Fatt Tze – The Blue Mansion
14, Leith St, Georgetown, 10200 George Town, Penang, Malasia

Tours guiados para huéspedes (gratis) y vistantes externos todos los días a las 11:30, 14:00 y 15:30 (adultos 25 RM, niños hasta 12 años, 12,5 RM).
cheongfatttzemansion.com
reservations@cheongfatttzemansion.com


Georgetown, Penang, Malasia, Blue Mansion, Mansión Azul

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