Pyrgos, el más bello
Santorini es sin duda una de las islas más bellas del Mar Egeo. Cuando buscaba dónde alojarme durante mi segundo viaje a este lugar magnético, pensé inicialmente en quedarme en Fira, la capital de la isla, o en Oia, en el extremo norte de Santorini. Son dos lugares archiconocidos y el principal reclamo de la isla en las portadas de las guías o en los carteles de las agencias de viaje. Estos dos pequeños pueblos repletos de pequeñas casas blancas cuelgan sobre los bordes de esa caldera del volcán sumergido que es en realidad Santorini.
Sin embargo, y aún siendo consciente de la belleza innegable de Fira y Oia, me fui planteando poco a poco como alternativa una base menos turística, menos bulliciosa y que conservara en mayor medida la esencia de los pueblos tradicionales de la isla. Y encontré ese lugar. Está en el interior de Santorini y se llama Pyrgos, también conocido como Pyrgos Kallistis, o lo que es lo mismo, Pyrgos, el más bello.
Puedo decir que, a pesar de algunas dudas iniciales, la elección no pudo ser más acertada. A lo largo de las mañanas, tardes y noches de los días que pasé en la isla, las bonitas casas cícladas adornadas con flores y plantas crasas, el encanto de las callejuelas empinadas y el ambiente relajado y artístico de Pyrgos me fueron atrapando irremediablemente.
ÍNDICE DE CONTENIDOS - Pyrgos, el más bello - Un pueblo vigía - Laberinto de callejuelas medievales - Las mejores panorámicas de Santorini - Encanto, bohemia y fotogenia - Guía práctica de Pyrgos 1. ¿Cómo llegar a Pyrgos? 2. Dónde comer en Pyrgos 3. Alojarse en Pyrgos 4. ¿Qué ver cerca de Pyrgos? - Mapa
Un pueblo vigía
Al modo de otros pueblos blancos mediterráneos, como podrían ser Sidi Bou Said (Túnez) o Mojácar (España), Pyrgos está encaramado en un alto a pocos kilómetros del mar. Se sitúa en una colina, en las faldas del Monte del Profeta Elías, que es el punto más alto de Santorini desde el que se puede divisar toda la isla.
Desde lo lejos, Pyrgos se ve como una amalgama de casas blancas e iglesias ortodoxas que van trepando por la ladera de la colina hasta llegar al punto más elevado. Allí es donde se encuentran las ruinas del Castillo, una antigua fortaleza veneciana construida en este punto estratégico del centro de Santorini para vigilar las costas y el interior de la isla desde un enclave protegido.
Y es que hubo un tiempo en el que Pyrgos fue la localidad principal de la isla. Ganó influencia cuando los venecianos tomaron el control de Santorini tras el asalto a Constantinopla en 1204 y la mantuvo durante varios siglos hasta los años 1800.
Un laberinto de callejuelas medievales
Pyrgos conserva su esencia de pueblo fortificado medieval. Es un precioso laberinto de calles empinadas, casas cícladas tradicionales, pasadizos, puertas de colores y cúpulas azules. En este pueblo con solera se vuelve a conectar con el Santorini más tradicional y las señoras del pueblo saludan al visitante que pasa, sentadas en sus patios o junto a las puertas de sus casas.
En la parte baja del pueblo, se encuentra la plaza principal, un espacio junto a la carretera principal con la parada de autobús, un pequeño supermercado y bonitos bares y restaurantes con terraza. Cerca está también la exposición permanente «Santorini of the Past», que da cuenta del modo de vida tradicional de la isla.
A partir de ese núcleo, las calles son peatonales y ascienden trepando por las laderas de la colina. No hay pérdida a pesar del trazado tan irregular: se trata de descubrir el pueblo subiendo, llegando de un modo u otro al Castillo y luego de regresar de nuevo bajando.
Durante el ascenso por las callejuelas pintorescas se acabará llegando a una pequeña plaza arbolada, un espacio algo más abierto entre la angostura de las calles, donde se encuentra la Iglesia de San Nicolás, una de las más de treinta que hay en Pyrgos, junto al monumento que recuerda a los caídos en combate.
Desde ese punto, un pasadizo conduce a la parte final del ascenso, a la Iglesia de San Jacobo, donde se puede ver una colección de iconos, y a las ruinas de la fortaleza veneciana. Fueron muchas las veces que hice ese camino al atardecer para contemplar desde la terraza del Franco’s Café las míticas puestas de sol de Santorini.
Las mejores panorámicas de Santorini
Pyrgos es de hecho el pueblo a mayor altitud de todo Santorini. Por ello mismo y por su posición central en la isla ofrece estupendas panorámicas en todas direcciones. La extensa vista abarca la costa escarpada del lado de la caldera: al borde del acantilado se distinguen hacia el norte las manchas blancas de las casas de Fira y, más lejos, las de Oia.
Al este aparecen las pistas del aeropuerto y el pueblo costero de Kamari, mientras que hacia el suroeste se divisan los viñedos de los alrededores, que se extienden hasta la cercana Megalochori. Más allá aparece la península de Akrotiri, con la luz alternante de su faro que podía ver todas las noches desde la terraza de la casa cíclada donde me alojé. A lo lejos, en distintas direcciones, se perciben los perfiles de otras islas que emergen del Mar Egeo.
Encanto, bohemia y fotogenia
Dotado de una enorme fotogenia, Pyrgos ofrece rincones de lo más pintorescos, además de cafés, vinotecas y restaurantes llenos de encanto. Es una delicia caminar sin rumbo por sus callejuelas laberínticas, repletas de recovecos que invitan a disparar la cámara y con algún que otro pasadizo que retrotrae a siglos pasados.
Durante el paseo aparecerán casas encaladas, de volúmenes suaves. El blanco contrasta con el azul del cielo, de las puertas y contraventanas o de las cúpulas de algunas iglesias. Las buganvillas rompen la blancura. Algunas puertas se atreven con colores distintos al azul. Pyrgos es también pueblo de arte y artesanía, que se exhibe sobre las paredes blancas de un puñado de tiendas y galerías repartidas por el laberinto de calles sinuosas.
Pyrgos fue mi base durante mis cinco días de estancia en Santorini y confieso que atrapó mi corazón y mi retina. Tanto, que marché con pena, con ganas de permanecer aún unos cuantos días más . Volvería a alojarme aquí sin duda alguna por su autenticidad, su tranquilidad, el placer de perderse por sus callejuelas medievales y su ubicación perfecta para recorrer los puntos más interesantes de la isla.
[Guía práctica de Pyrgos]
1. ¿Cómo llegar a Pyrgos?
Las distancias no son largas en Santorini. Por carretera, ya sea en taxi, traslado privado o coche de alquiler o quad, Pyrgos se encuentra a tan sólo 5,1 km (11 min) de Fira, a 5,2 km (12 min) del Puerto de Athinios, el principal puerto de pasajeros de la isla, y a 6 km (11 min) del Aeropuerto Internacional de Santorini.
En la parte baja del pueblo hay plazas de aparcamiento público (ver mapa). Hay que tener en cuenta que es un pueblo peatonal, con callejuelas estrechas y en cuesta por las que no pueden pasar vehículos de cuatro ruedas. Se trata pues de aparcar el coche y seguir a pie para descubrir Pyrgos.
Además, en la plaza principal del pueblo, paran los autobuses que enlazan Fira con el sur de la isla.
Mas información: "Cómo llegar y cómo moverse por Santorini"
Dónde comer en Pyrgos:
Incluso si no se está alojado en Pyrgos, este pueblo es ideal para hacer una excursión seguida de una comida o cena en alguno de sus atractivos cafés y restaurantes:
- En la zona baja de Pyrgos, se encuentra el cuidado Kantouni, de cocina greco-mediterránea y con una agradable terraza exterior. Justo al lado está Brusco, ideal para tomar un exquisito desayuno en la terraza, una copa, un vino o picar algo más ligero.
- En la zona alta de Pyrgos, hay varios restaurantes y cafés con un toque bohemio-chic y vistas más amplias. Son, por ejemplo, Cava Alta, de cocina mediterránea y regentado por una española que abrió este local en la isla, el coqueto Penelope’s Ouzeri, de cocina griega con mesitas exteriores bajo una blanca torre que se asoma a las calles del pueblo, o Rosemary, un poco más en alto y con una terraza que mira a la parte norte de la Santorini.
- En el punto más elevado de Pyrgos, junto a la Iglesia de San Jorge, está Franco’s Café. Es un lugar muy especial ideado por un italiano enamorado de la isla para saborear sobre un fondo de música clásica el lirismo del sol de Santorini al sumergirse cada tarde en las aguas del Egeo.
Alojarse en Pyrgos:
En Pyrgos hay pocos hoteles estándar, pero abundan las villas y suites en casas cícladas tradicionales, diseñadas para protegerse del calor. Es una buena opción para familias o grupos de amigos.
Mi elección en el pueblo fue Elicriso Villa, una bonita casa de paredes blancas y puertas y ventanas azules a mitad de altura del pueblo, con un patio central cubierto donde hacer las comidas y una espléndida terraza abierta en la parte superior con amplias vistas a Pyrgos y al sur de la isla.
Buscar alojamiento en Pyrgos y Santorini
¿Qué ver cerca de Pyrgos?
Por su posición central, Pyrgos es una excelente base para desplazarse a cualquier otro punto de la isla. Especialmente cerca están el Monasterio del Profeta Elías (4,3 km), el pueblo de Megalochori y sus viñedos (2,7 km), las bodegas Santo Wines (1,2 km), colgadas junto al acantilado, Kamari Beach (5,3 km) o la propia Fira (3,5 km), la capital de la isla.
Mapa
PARA PREPARAR TU VIAJE:
▪︎ Traslados en Santorini
▪︎ Tour de Santorini
▪︎ Actividades en Santorini
▪︎ Paseo en barco a la caldera de Santorini
▪︎ Escapada a Santorini desde Atenas