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Cabo Sounion, el mirador del Egeo
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El templo de Poseidón

A  unos 65 kilómetros al este de Atenas, siguiendo la línea de costa, aparece un abrupto promontorio que se adentra en el azul del mar Egeo: es el Cabo Sounion o Sunion. Quizás no llamaría especialmente la atención a no ser por el armonioso templo -o más bien los restos que de él quedan- erigido en su parte más alta. Esta construcción antigua – data del siglo V a.C.- está dedicada a Poseidón, el dios de los mares en la mitología griega. Ya en la Odisea de Homero se habla de “Sunium, el promontorio de Atenas”. Aunque ahora aparece aislado, el templo formaba parte de un núcleo importante que servía a los atenienses de punto avanzado en sus luchas contra Esparta, la gran ciudad guerrera del Peloponeso.

Templo de Poseidón en el Cabo Sounion
El templo de Poseidón y sus columnas dóricas

El templo de Poseidón, con su estilo dórico, es de planta rectangular. Sus cuatro lados estaban formados por columnas de marmol blanco extraído en las cercanías. En pie permanecen dieciséis de las treinta y ocho columnas originales. Siguen un modelo estético de la antigua Grecia, que se puede apreciar muy bien en el Partenón de la acrópolis de Atenas: el diámetro del fuste de la columna no es continuo; la base es más ancha y va estrechándose en la porción más alta. Así, jugando con la geometría, se conseguía mayor ligereza visual y potenciar la estética del conjunto al ser visto desde diversas perspectivas. En un extremo del templo, frente a la entrada, se levantó en tiempos una gran estatua en bronce de Poseidón.

Detalle de las columnas de mármol del templo de Poseidón

ÍNDICE DE CONTENIDOS:

▪︎El templo de Poseidón
▪︎Egeo, Teseo y el Minotauro
▪︎Un mirador privilegiado
▪︎Más allá del Cabo Sounion: Lavrio


Cómo llegar al Cabo Sounion
Mapa

Egeo, Teseo y el Minotauro

En el Cabo Sunion se sitúa una de las muchas leyendas trágicas que pueblan la mitología griega. Egeo, noveno rey de Atenas, tenía un hijo, Teseo, quien partió a Creta para luchar contra el terrible Minotauro. Para este monstruo con cuerpo de hombre y cabeza de toro se exigía cada año a Atenas la ofrenda de siete hombres jóvenes y siete doncellas. El Minotauro vivía encerrado en un complicado laberinto diseñado por el artesano Dédalo. Cuando Teseo salió de Atenas, su padre le exigió una promesa: si triunfaba y conseguía derrotar al Minotauro, pondría velas blancas al barco que le traería de vuelta. De esta manera, Egeo podría ver desde el Cabo Sounion la nave acercándose por el mar y conocer el desenlace de la lucha.

Obsesionado con la vuelta de su hijo, Egeo oteaba cada día el horizonte desde lo alto del Cabo Sounion. Teseo derrotó al Minotauro, pero, tras su victoria, olvidó completamente cambiar las velas negras de su nave por otras de color blanco. Su barco zarpó rumbo a Atenas y, un día, Egeo pudo por fin divisarlo a lo lejos. Con horror comprobó que las velas eran negras y, presa de la desesperación, se lanzó al mar desde lo alto del escarpado promontorio. Fue así como tomó su nombre uno de los mares más bonitos de Grecia, el que baña Atenas y se extiende hasta las costas de Turquía moteado por decenas de islas llenas de encanto, entre las que se encuentra la bellísima Santorini.


Un mirador privilegiado

Mármol blanco sobre azul del mar y sobre azul del cielo. Algunos pinos, pocos, salpican esta zona de la costa de Ática. A lo lejos se divisa el perfil de una isla emergiendo del Egeo. El azul intenso del mar, casi turquesa en las zonas de menor profundidad forma ondas y tan solo es interrumpido por el blanco triangular de las velas de los barcos de recreo o la estela acuática de alguna lancha que parece volar sobre la superficie del agua. El templo, sus proporciones, el entorno y la luz causan una profunda sensación de armonía.

Vista de la costa egea desde el promontorio del templo de Poseidón
Una vista de la costa egea desde el promontorio del templo

Así lo percibió también el poeta romántico británico Lord Byron, quien pasó una parte de su corta pero apasionada vida, recorriendo el sur de Europa. Era la época en que los jóvenes de la aristocracia europea realizaban lo que se llamana el «Grand Tour» antes de retornar a sus lugares de origen. Recorrió, entre otros países, Francia e Italia, y pasó un largo tiempo en Grecia, país donde perdería la vida a la edad de 36 años. Pero antes, en un bloque del templo de Poseidón del Cabo Sounion grabó su nombre -algo hoy impensable-. Si se mira con atención, aún puede verse la firma de Byron en uno de los grandes bloques de piedra del templo.

Firma de Lord Byron en una columna del templo de Poseidón del Cabo Sounion
El nombre de Lord Byron aparece junto a otros grabado en el mármol

Más allá del Cabo Sounion: Lavrio

Una recomendación, antes o después de visitar el Cabo Sounion, es acercarse a la localidad costera de Lavrio, que en otros tiempos ganó relevancia por sus minas de plata. Su agradable marina está bordeado por cafés que reciben una suave brisa y se asoman al agua. Lavrios es también es punto de partida de varios ferries hacia las islas y de algunos cruceros. Una opción recomendable es comer en la encantadora taberna tradicional Rerras, sencilla y con unas pocas mesas bajo el porche. Las ensaladas, olivas, entradas típicas de la zona y el pescado fresco recién preparado permiten hacer una inmersión auténtica en la gastronomía local.

Marina de Lavrio en Grecia
Marina de Lavrio
Comida grieda en la taberna Rerras de Lavrio
Auténtica comida griega y pescado recién cocinado en la taberna Rerras

Frente a Lavrio, al otro lado del puerto, aparece la alargada isla cíclada de Makronissos, también llamada la Isla del Exilio. Aunque hoy está deshabitada, sirvió de terrible prisión para presos políticos, especialmente miembros del partido comunista, durante la guerra civil griega y la denominada Dictadura de los Coroneles (1967-1974). Una estatua de una mujer mirando hacia la isla, junto al muelle de Lavrio, recuerda el triste episodio: «»Ella es la madre, la hermana, la esposa, la prometida del prisionero macronisiano que contempla la isla». Más evocador resulta pensar que en la antigüedad Makronissos fue conocida como Helena, ya que al parecer este personaje femenino de la mitología griega – por ella se desencadenó la guerra de Troya tras su rapto por el príncipe troyanoParis-, hizo una parada en la isla durante su camino hacia Troya.

Escultura de mujer en la marina de Lavrio
Escultura de mujer en la marina de Lavrio
Dedicatoria a los prisioneros de la isla Makronissos frente a Lavrio
Dedicatoria a los prisioneros de la isla Makronissos

Cómo llegar al Cabo Sounion:

La visita al Cabo Sounion es una excursión ideal para hacer en medio día desde Atenas. Las opciones más prácticas son las siguientes:

1. Excursión organizada: sin duda resulta la opción más práctica. Sólo hay que dejarse llevar y disfrutar del Cabo Sounion y del templo. Es muy recomendable realizar la excursión por la tarde, para admirar la belleza de un atardecer sobre el mar. Sin embargo, en cualquier momento del día el Cabo Sounion hace de fantástico mirador sobre el mar Egeo.

⚪️ RESERVAR EXCURSIÓN ORGANIZADA al Cabo Sounion

2. En coche de alquiler: si se dispone de coche de alquiler, se puede tomar la carretera EO91 que bordea la costa desde el sur de Atenas, pasando por barrios elegantes de la ciudad como Glyfada. En temporada alta, la afluencia hacia las playas de la zona hace que el tráfico pueda ser lento. Otra alternativa es llegar al Cabo Sounion por el interior, tomando desde Atenas la autopista A6 (incluye un pequeño peaje) que deja a un lado el aeropuerto internacional y un tramo de la carretera 89. También se puede ir por una carretera y volver por otra para hacerse una mejor idea de este extremo de la región de Ática. La ruta no presenta especial dificultad.

3. En autobús: la opción más económica es tomar el autobús de la compañía Ktel Attikis que recorre la costa y que une en unas dos horas Atenas con el Cabo Sounion. También enlace Sounion con Lavrio y viceversa. El horario y frecuencia de autobuses varían según la época del año. Los tickets se adquieren en efectivo en el propio autobús.


UNA RECOMENDACIÓN: en Grecia conviene siempre protegerse del sol con crema, gafas y sombrero. Hay una cafetería-restaurante con una terraza mirador en las inmediaciones del templo de Poseidón. Sin embargo, el templo se encuentra expuesto a pleno sol, sin apenas sombras para resguardarse. Hay que subir además una pequeña pendiente desde la oficina de venta de tickets hasta el promontorio donde se encuentra el templo en lo alto el Cabo Sounion. El templo y las amplias vistas bien lo merecen.
Vista del Templo de Poseidón desde la oficina de venta de entradas al recinto

Mapa


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