Color sin complejos en La Boca
Para darse un buen baño de color en Buenos Aires, hay que ir a Caminito, uno de los lugares más visitados por los turistas que llegan a la ciudad. Son apenas un callejón y unas pocas manzanas -o cuadras- las que forman este pintoresco enclave del barrio de La Boca. Sin embargo, llaman poderosamente la atención por sus casas de fachadas multicolor. Rojos, naranjas, amarillos o azules, intensos y sin matices, se combinan y parchean sin complejos proporcionando a Caminito y las calles aledañas su sabor tan característico y peculiar. Allí, muy cerca de “La Bombonera”, el célebre estadio de fútbol del Boca Juniors donde jugó el ídolo Maradona, se dan cita tabernas y restaurantes, puestos de artesanos, tiendas de souvenirs y locales que ofrecen shows de tango.
ÍNDICE DE CONTENIDOS:
◎ Color sin complejos en La Boca
◎ Antiguo barrio de pescadores
◎ Benito Quinquela, el creador de Caminito
◎ Arte al aire libre
◎ Caminito, el tango
Antiguo barrio de pescadores
A escasos metros de Caminito fluye el Riachuelo, el nombre que allí toma el río Matanzas, poco antes de llegar al amplio Río de la Plata donde desemboca. Es precisamente esta cercanía a la desembocadura lo que da nombre al barrio de La Boca. Caminito fue barrio de pescadores e inmigrantes que llegaban a Buenos Aires. Las letras de algunos tangos antiguos hablaban de los barcos que recalaban en este espacio fluvial, antes tenebroso y brumoso.
Cerca del puerto se hizo pasar un ramal del ferrocarril de Buenos Aires a Ensenada. Cuando esta vía se clausuró en 1928, se fue convirtiendo naturalmente en un sendero llamado “La Curva”, que quedó abandonado y notablemente deteriorado con el paso del tiempo.
Benito Quinquela, el creador de Caminito
Pero todo esto fue antes de la llegada de Benito Quinquela, el hombre que ideó un Caminito a todo color. Quintela pasó sus primeros siete años de vida en un orfanato, hasta que fue adoptado por un matrimonio humilde de La Boca. Asistió pocos años al colegio. Había que ayudar a traer el jornal. Empezó a trabajar con su padre, un inmigrante italiano, como carbonero y cargador de bolsas en el puerto. Siempre demostró una enorme afición por el dibujo y, por suerte, gracias a una escuela colectiva llamada Sociedad Unión de La Boca, comenzó a estudiar arte a los 17 años. Desde entonces, Quintela de dedicó a su auténtica pasión, que desarrolló también en el extranjero.
Arte al aire libre
En los años 1950, Quinquela y otros vecinos del barrio decidieron recuperar el lugar por donde pasaba el tren, volverlo alegre, vestirlo de color y convertirlo en un animado museo de arte a cielo abierto. Los conventillos – las modestas casas populares de madera y chapa donde se asentaron los inmigrantes genoveses a finales del siglo XIX- se pintaron sin complejos y con tonalidades intensas.
En 1959, Caminito se convirtió oficialmente en una calle-museo. Son varios los homenajes a Quinquela que se pueden ver en este colorido callejón y en las calles que lo rodean: un busto, un mural en una fachada o una placa con palabras de agradecimiento. Caminito se fue convirtiendo así en un laboratorio de cultura popular, que hoy emana una peculiar mezcla de ambiente porteño – con sus tabernas, bailarines de tango y carteles de tradicional fileteado porteño– y de reclamo turístico.
Quinquela nunca olvidó sus orígenes y realizó varias donaciones para mejorar su barrio: «La Boca es mi taller, mi refugio y mi modelo. Todo lo que hice y todo lo que conseguí es un premio a la fidelidad. En mi vida y en mi arte permanecí siempre fiel a mi gente, a mi puerto y a mi barrio». En la actualidad, una importante muestra de óleos y aguafuertes del artista se expone en el Museo de Bellas Artes de La Boca de Artistas Argentinos «Benito Quinquela Martín», situado en uno de los edificios que el artista donó y donde solía pintar con vistas al Riachuelo.
Museo de Bellas Artes de La Boca de Artistas Argentinos "Benito Quinquela Martín"
Av. Don Pedro de Mendoza 1835, C1169 Cdad. Autónoma de Buenos Aires, Argentina
buenosaires.gob.ar/
Caminito, el tango
Aunque pueda pensarse lo contrario, la letra del célebre tango “Caminito”, escrita por Gabino Coria Peñaloza, no se inspira en este callejón bonaerense sino en un paraje natural de la provincia argentina de La Rioja. Hay quién dice que el Caminito de La Boca sí inspiró la música, compuesta por Juan de Dios Filiberto, aunque lo más probable es que simplemente Quinquela decidiera bautizar al callejón renovado con el nombre de uno de los tangos más populares. En este callejón del arte, una placa en una de las fachadas recoge alguna de sus estrofas:
Si vas a Buenos Aires, disfruta de sus grandes avenidas y sus plazoletas, de sus edificios de corte europeo, de sus parques, sus cafés y sus maravillosas librerías. Pero no te olvides de pasar por Caminito, el otro Buenos Aires donde la vida se vive en una hipérbole de color. Como dice una de las placas de fileteado porteño que vi en el barrio de colores, aquí está «prohibida la mala onda».
Caminito
Barrio de La Boca, C1166 Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
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