A cada ciudad sus iconos
Cada ciudad tiene sus mitos y sus iconos. Son personajes que han marcado un pedazo de historia, que han dejado una huella profunda en el arte, la canción, la política, el cine, el deporte o en algún otro ámbits, calando profundamente en el imaginario popular. Si Nelson Mandela es omnipresente en Sudáfrica o el científico Nikola Tesla lo es en Belgrado, hay dos grandes urbes, con marcada personalidad propia y separadas entre sí por un gran océano, que comparten un icono común: el futbolista Diego Armando Maradona.
Hablamos de Nápoles – la mediterránea, la extrema, la del Vesuvio- y de Buenos Aires -la porteña, la más europea de Sudamérica-, que coinciden en su devoción casi sin límites por el astro del fútbol. Es el protagonista absoluto de infinidad de carteles, murales de arte urbano, souvenirs e incluso altares y capillas que pude ver una y otra vez durante mis visitas y paseos por estas dos grandes ciudades. Me sorprendió comprobar cómo, décadas después de su apogeo futbolístico, Maradona seguía siendo un ídolo tremendamente popular.
ÍNDICE DE CONTENIDOS:
◎ A cada ciudad sus iconos
◎ Diego Armando Maradona, "El Pelusa"
◎ La Iglesia Maradoniana
◎ Maradona, icono en Nápoles
◎ Maradona, icono en Buenos Aires
Diego Armando Maradona, «El Pelusa»
Fue en Lanús, a las afueras de Buenos Aires, donde nació Diego Armando Maradona el 30 de octubre de 1960. Años después, sería fichado por los juveniles del Argentino Juniors. Desde allí pasó a jugar, breve pero muy exitosamente, en el Boca Juniors de Buenos Aires antes de dar el salto a grandes equipos europeos.
También conocido como «El Pelusa» o «El Pibe de Oro», Maradona era un icono polémico y popular, maestro del balonpié y de los excesos, capaz de desatar auténtica locura entre sus incondicionales. Mundialmente famoso fue el episodio de «La Mano de Dios», cuando el astro del fútbol marcó un polémico y decisivo gol en el partido de cuartos de final del Mundial de Fútbol de 1986 que enfrentaba a Argentina e Inglaterra. Según palabras del propio Maradona, anotó el tanto un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios -la suya en realidad-. FInalmente, el controvertido gol fue ratificado por los árbitros y dio el triunfo al equipo argentino.
La Iglesia Maradoniana
En Argentina se llegó incluso a crear una Iglesia Maradoniana para honrar y mantener vigente la figura del que ha sido considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos. Fue fundada en 1998 en la ciudad de Rosario. Cuenta los años desde el nacimiento de Maradona como años después de Diego (d.D) y cuenta con 10 mandamientos. Para referirse a Maradona, se utilizó la combinación de letras y números D10S. Se recordaba así el número 10, el del dorsal del jugador, y la idea de Maradona, no sólo como un icono mítico, sino incluso como una divinidad. Desde Argentina, este culto se extendió a otros países americanos y europeos.
Una vida de excesos, sin mesura -abandonaría Italia tras dar positivo en un control de dopaje-, en la que las adicciones y las sustancias tóxicas fueron grandes protagonista, condujo al jugador a una muerte relativamente temprana, acontecida en 2020 en su Argentina natal.
Maradona, icono en Nápoles
Conocí Nápoles antes que Buenos Aires. Desde que puse por primera vez un pie en esta ciudad, comprendí que los términos medios no iban con ella. Nápoles es extrema y desbocada. Puede ser señorial -con palazzi, teatros y hoteles suntuosos- o descaradamente popular, refinada o tendente a la vulgaridad. Nápoles tiene varias caras y a ninguna le gusta la moderación. Se la odia o se la ama, y yo pertenezco a este segundo grupo.
La personalidad polémica y apasionada de Maradona caló hondo en esta ciudad a la que llegó procedente del Barcelona C.F. Como jugador del Napoli, consiguió títulos, levantó locas pasiones y se convirtió en uno de los personajes públicos más populares. La huella de Maradona, convertido casi en un icono pop o un personaje de cómic, se hace patente en las estrechas calles del centro histórico, entre iglesias barrocas, tiendas de belenes, pastelerías centenarias y puestos de souvenirs. Eso sí, de vez en cuando comparte protagonismo en las calles con otro gran mito napolitano: la imponente actriz Sofía Loren.
Es en Quartieri Spagnoli, el barrio que alojó a las tropas españolas durante el dominio borbónico de Nápoles, donde la veneración a Maradona alcanza su máximo apogeo. Subiendo desde Via Toledo por la calle Emanuele de Deo, repleta de balcones con ropa colgada, se llega a una plazuela presidida por un mural de El Pelusa. A sus pies, un altar, banderas, fotos y recuerdos «maradónicos». Es un lugar público y abierto para el culto del D10S del fútbol. A pocos metros, se encuentra el Museo Maradona, el primero dedicado íntegramente a «El Pelusa».
◉ ENTRADAS PARA EL MUSEO DE MARADONA EN NÁPOLES
Maradona, icono en Buenos Aires
Apenas llegué a Buenos Aires, pude ver desde el taxi que me llevaba desde el aeropuerto de Ezeiza al centro de la ciudad, un gran mural con la imagen del jugador junto a la autovía. Pero esto era sólo un comienzo; habría de ver decenas de veces la figura del icono Maradona en la ciudad. No hay que olvidar que si Nápoles fue ciudad adoptiva del futbolista, Buenos Aires fue su hogar y el lugar donde dio los primeros pasos futbolísticos.
Es sin duda en los barrios más populares, como el barrio de La Boca, donde se suceden sin fin imágenes de Maradona. Allí se levanta el famoso estadio del Boca Juniors, con sus colores azul y amarillo, junto al callejón Caminito, convertido hoy en una gran atracción turística de Buenos Aires.
Lo cierto es que Maradona puede aparecer casi en cualquier barrio de Buenos Aires, compartiendo protagonismo con otros iconos nacionales, como Eva Perón, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y otros futbolistas como Messi o Kempes. Desde Microcentro hasta los barrios del norte, como el bohemio-chic Palermo Soho, la imagen de «El Pelusa» es un hilo conductor de un extremo a otro de Buenos Aires.
Aclamado y vilipendiado a partes iguales, es innegable que el personaje de Diego Maradona ha impactado en la iconografía urbana. En Buenos Aires o Nápoles lo comprobarás de primera mano: «El Pelusa» formará parte de tus paseos por estas dos ciudades, lejanas entre sí pero unidas por una pasión común.
Mapa: Maradona, de Buenos Aires a Nápoles
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