AETHERIA TRAVELS
Estás leyendo:
Destino Oporto: por qué nos gusta tanto
0
Vista de la Ribeira de Oporto, Portugal
COLABORACIONES, Portugal

Destino Oporto: por qué nos gusta tanto

Un post colaborativo de Aetheria Travels y Jocke

Oporto, la capital del norte

En este post vamos a hablar de Oporto, la ciudad atlántica, la que se levanta junto al Duero en el punto en el que el gran río que nace en la provincia de Segovia está a punto de convertirse en océano. Junto a Lisboa, Oporto lidera la vida urbanita del vecino Portugal. Oporto es tradición, pero también modernidad. Oporto son calles empinadas, casas apiladas que se asoman a la Ribeira, iglesias revestidas de azulejos y cafés con solera donde pasar una tarde entera hablando de lo divino y de lo humano.

Oporto es cultura, es Patrimonio de la Humanidad. Es oceánica y es húmeda. Tiene un halo de nostalgia y de esplendor de épocas pasadas. Oporto es también vanguardia, es arte y exposiciones o la arquitectura lineal de su renombrado Museo de Arte Contemporáneo Serralves.

( ▫️ pincha sobre las fotos para ampliar)

Encanto y color en Ribeira

Y para hablar de Oporto vamos a compartir y comparar impresiones con Joaquín Pérez, Jocke, colaborador habitual de Yukali Página Literaria y también del blog de Aetheria Travels (no dejes de leer sus posts de viaje aquí). Que Jocke dejara su México natal para vivir en Suecia y ahora en España, demuestra que es otro portador del gen viajero, ese que te empuja irremediablemente a conocer otros lugares, otros paisajes y otras costumbres.

Jocke y yo hemos viajado a Oporto, en distintos momentos y en distinta compañía, pero en los dos ha quedado esa impronta que deja la capital del norte de Portugal en aquéllos que la visitan. Utilizando como excusa un juego de preguntas sobre nuestros «favoritos» de la ciudad, aquí te contamos por qué Oporto nos ha atrapado.

La Catedral o Sé mira a la ciudad desde lo alto

Un barrio:

Jocke: Difícil elegir en Oporto, porque la mayoría tiene su encanto, pero la Sé, sin duda fue el que más nos gustó, no sólo por ser el más antiguo, también por que domina la esencia de la ciudad. Ahí se respira lo antiguo y lo actual.

Vistas desde la explanada de la Sé (fotos: Jocke)

Aetheria Travels: Yo también creo que el encanto de Oporto impregna todos sus barrios de una manera u otra. No puedo dejar de mencionar la Ribeira; no por ser muy conocida y una de las postales más típicas de Oporto deja de ser de lo más pintoresca. Son preciosas las casas que se apilan unas sobre otras para asomarse al Duero. Un poco más lejos del río, me gustó mucho pasear por Baixa. Conserva cafés clásicos como el Majestic y comercios tradicionales como A Pérola do Bohlão. Ademas, sus edificios están llenos de elementos decorativos en los que me gustó mucho fijarme.

«A Pérola de Bolhão», de fachada Art Nouveau, ofrece sus productos en Baixa desde 1917

Una iglesia, edificio o monumento:

Jocke: Para mí, la estación del ferrocarril Porto-São Bento y sus paredes llenas de azulejos (veinte mil).

Aetheria Travels: Yo también voy a apostar por los azulejos. En concreto, me enamoraron las iglesias recubiertas de azulejos en blanco y azul, como la Iglesia del Carmen, en el barrio de Cordoaria, o la Capilla de las Almas, en Baixa. Me pareció una solución arquitectónica realmente original y además con un resultado estético espectacular. No me cansé de mirarlas y disfrutarlas durante mis paseos por Oporto. Tanto es así que escribí un post sobre el país de los azulejos, que es Portugal.

Izda: Estación de São Bento (foto: Jocke). Dcha: fachada de la Iglesia del Carmen

Las mejores vistas:

Jocke: Difícil elección también, pero digamos que las vistas más espectaculares de la ciudad en cercanía, las ofrece el atrio de la catedral de Oporto (sigloXII). Ahora que el Palacio de Cristal de Oporto, que también es el jardín botánico, regala las mejores vistas de Oporto en la lejanía. Los puentes que comunican la ciudad de ribera a ribera del Río Duero y la desembocadura de éste en el océano atlántico.

Vistas del Duero desde los jardines del Palacio de Cristal (foto: Jocke)

Aetheria Travels: Al ser una ciudad con muchas cuestas y desniveles, Oporto ofrece muchas oportunidades para disfrutar de buenas vistas. Desde lo alto del elevador Lada Ribeira y camino a la Catedral, me paré para fotografiar el mar de tejados rojizos de Ribeira visto desde lo alto. También me encantó ir ascendiendo desde el río por las escaleras que bordean la Muralha Fernandina y seguir cuesta arriba las calles que llegan hasta el Miradouro da Vitoria. Casi escondido, este mirador ofrece magníficas vistas sobre la Catedral o Sé, la Ribeira, Vila Nova da Gaia y el emblemático puente de hierro Dom Luiz I.

Vila Nova da Gaia y sus bodegas desde el Miradouro da Vitoria

Una comida:

Jocke: En Oporto hay una gran variedad de opciones, desde platillos locales hasta comida más internacional. Algo que, sin embargo, es importante e imprescindible destacar y también probar son los tradicionales pasteles de Belem. La cafetería frente a la estación de ferrocarril tiene unos estupendos.

Vino de Oporto y pasteis de Belem: ¡riquísimo!

Aetheria Travels: Me encanto poder probar el bacalao en una terraza de la Ribeira. Se cocina de diferentes formas, también como buñuelos (bolinhos) que están deliciosos. En nuestro alojamiento frente al Palacio de la Bolsa nos dejaron también un precioso frasco de vidrio tallado con vino de Oporto (por cierto, es muy aconsejable visitar alguna bodega de las muchas que hay en Vila Nova de Gaia, al otro lado del río). Y totalmente de acuerdo con Jocke: ¡me apunto a los pasteis de Belem o pasteis de nata! Hay talleres artesanales dedicados en exclusiva a preparar estos dulces típicos, como el Atelier Castro, cerca de la famosa Rua das Flores.

Anuncio de las famosas bodegas Sandeman

Un museo:

Jocke: En esta ocasión lo siento, pero la pandemia nos hizo evitar los espacios cerrados. Lamentamos mucho no conocer la catedral por dentro, por ejemplo y el museo de Arte Moderno, así como la Casa de la fotografía. Esperemos que haya otras oportunidades.

Aetheria Travels: A mi me encantó el Museo de Arte Contemporáneo Serralves, que justamente tiene un jardín amplísimo por el que pasear. El edificio blanco y lineal es obra de Álvaro Siza, galardonado con el famoso Premio Pritzker de arquitectura. Pasé casi una jornada entera en el Museo, visitando exposiciones y paseando luego por el parque de la Fundación Serralves. En este gran espacio abierto hay esculturas contemporáneas, una preciosa casa art-déco, la Casa de Serralves, y hasta unas pasarelas para caminar entre las copas de los árboles. Son muchos los museos que me quedan por conocer en Oporto, así que aprovecharé la mínima ocasión para volver.

El edificio del Museo de Arte Contemporáneo de Serralves es obra del arquitecto Alvaro Siza Vieira

Lo que más te gusto…(y lo que te gustó menos):

Jocke: Sin duda pasear por las calles de la ciudad en su parte más antigua y a la orilla del Duero. Contrastar los colores de sus fachadas, con las vistas sobre los tejados y el paso del tranvía. El olor a mar y la música del fado que se cuela por las callejuelas.

Lo que no me gustó: visitar Oporto en tiempos de pandemia. La sensación extraña al evitar el acercamiento necesario para comunicarse con las personas. Esperemos que pronto podamos regresar y constatar una belleza completa.

Calles del casco antiguo de Oporto (fotos: Jocke)

Aetheria: Me gustaron muchas cosas, algunas contrapuestas entre sí, como la animación de la Ribeira en un día de sol y la soledad de las callejuelas del centro histórico en un día nublado. Me gustó la presencia del agua: desde el crucero en barco por los 6 puentes del Duero hasta el Atlántico embravecido que pude ver a través de los cristales del Restaurante do Molhe junto a la famosa pérgola de Foz do Douro. Me gustó sentir que Oporto tiene un pasado, siglos de historia en realidad, que han hecho de la ciudad el crisol que es hoy en día.

Izda: Escaleras junto a la Muralha Fernandina: Dcha: vista de los barrios de Ribeira y Sé durante el paseo en barco por el Duero. A la izquierda de la imagen se puede ver el elevador Lada Ribeira.

Lo que menos me gustó fue no tener aún más tiempo para dedicar a Oporto. De allí, me desplacé a Braga y Guimaraes para seguir conociendo un poco más el Norte de Portugal y desde luego valió la pena. La suerte es que Oporto es un destino relativamente cercano. Volveré para perderme sin prisa por las calles de los barrios más clásicos, descubriendo viejas librerías y rincones escondidos llenos de encanto y nostalgia.

Pérgola de Foz do Douro junto al Atlántico

¿Y tú? ¿Ya conoces Oporto? Cuéntanos cuáles fueron tus sensaciones y qué te gustó más de esta gran ciudad portuguesa. Si aún no la has visitado, no lo dudes: te irá atrapando poco a poco por su rico legado y su enorme encanto.


[Una sugerencia]:

Si vas a Oporto y quieres conocer mejor la historia, las leyendas y la herencia artística de la ciudad, te sugiero hacer un free tour. Son paseos guiados gratuitos de entre 2 y 3 horas de duración. Sólo ofrecerás la propina que consideres en función de tu grado de satisfacción. Consulta aquí las diferentes opciones de free tours en Oporto.


Oporto
📍 Portugal

¿Lo compartes?


Seguir leyendo:


NEWSLETTER, inspiración para tus viajes…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *