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La Anunciación renovada

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ARTE Y MUSEOS, MADRID

La Anunciación renovada

«En una capilla de la iglesia de Santo Domingo, de Fiesole, hay de su mano, en una tabla, la Anunciación del arcángel; parece un trabajo realizado en el cielo. En el fondo del paisaje se ve Adán y Eva, que fueron causantes de que la Virgen encarnase al Redentor.»
Vasari. Vite.

La Anunciación de Fra Angelico

Guido di Pietro nació hacia 1395 en Vicchio di Mugello, cerca de Florencia. Al tomar los hábitos años más tarde, se convertiría en Fra Angelico, uno de los máximos exponentes de la pintura prerrenacentista. En efecto, este fraile benedictino es el autor de La Anunciación, una de las piezas cumbre del Museo del Prado. Esta obra maestra del quattrocento ha sido recientemente restaurada con suma precisión y esmero con motivo del segundo centenario de la pinacoteca.

Tras tomar los hábitos dominicos, Fra Angelico se instaló en 1423 en el convento de San Domenico de Fiesole, en la Toscana italiana. Allí, Fra Angelico dio rienda suelta a las portentosas dotes pictóricas que había empezado a desarrollar años antes en el taller de Lorenzo Monaco en Florencia. Hacia 1425, pintó La Anunciación, cuyo motivo principal recoge el pasaje bíblico en el que el arcángel Gabriel anuncia a María que habrá de convertirse en la madre del hijo de Dios.

El cuadro, pintado en temple y oro sobre tabla, se concibió como cancel de la iglesia de San Domenico. La tabla es de las primeras en adoptar la forma rectangular dejando atrás las formas abovedadas y ornamentadas de la época gótica. Recogidos ante la imagen de La Anunciación, los monjes dominicos de Fiesole cantaban el Salve Regina en honor a la Vírgen.

La Anunciación, temple sobre tabla, Fra Angelico

De Fiesole a Madrid

En 1611, ante la necesidad de sufragar los gastos del nuevo campanario, los dominicos de Fiesole vendieron el cuadro a Mario Farnese, duque de Latera. Este a su vez lo ofreció como regalo al valido de Felipe III, el Duque de Lerma. Asi, la Anunciación dejó su Italia natal para viajar hasta España.

Al Museo Del Prado la Anunciación llegó en 1861, tras una visita del pintor De Madrazo al Monasterio de las Descalzas Reales. El ojo experto de Madrazo, entonces director del Prado, supo ver lo extraordinario de la Anunciación. Tras mediar Francisco de Asís, el rey consorte, Madrazo consiguió incorporar el cuadro a la colección del Prado. Allí ha permanecido hasta nuestros días, sin ser trasladado en ningún momento a otras dependencias, como ocurrió con otras grandes obras del Museo durante la época de la Guerra Civil.

Arcángel Gabriel, detalle de La Anunciación de Fra Angelico
La Anunciación de Fra Angelico

Restaurando La Anunciación

A lo largo de los años, el tiempo, ese gran escultor, va haciendo mella en el cuadro. Las finas partículas acumuladas durante siglos en la superficie de la pintura deslucen y apagan el color original. Aquí y allá, algunas fisuras rompen la unidad del cuadro; las alas angelicales pierden pequeños fragmentos dorados.

En 1943, se acomete una primera restauración de La Anunciación. Pero es en 2018 y 2019, con motivo del bicentenario del Museo del Prado, cuando la obra ha sido restaurada en profundidad. Tras una cuidadosa limpieza de la superficie de la tabla, se han eliminado los repintes de anteriores intervenciones que dejaban ocultos elementos de la composición original. A la restauración de la capa pictórica se le ha añadido una minuciosa restauración de los dorados.

Ahora, la escena pintada por Fra Angelico recupera luz e intensidad de color. La joven Virgen María recibe la buena nueva. Sus rubios cabellos, adornados por una cinta floral, enmarcan un rostro sin duda conmovido pero claro y luminoso. El Arcángel Gabriel, mensajero de cabellos rizados y alas de color oro, viste una delicada túnica en plisado rosa. Ajenos a la escena principal, Adán y Eva, con gesto avergonzado por su pecado original, son expulsados del paraíso terrenal por un ángel severo. Los rayos divinos, ahora más brillantes que antes, alumbran con intensidad la escena de la Anunciación. Gabriel y María, ligeramente inclinados hacia delante, cruzan sus manos de dedos largos. El Renacimiento está ya a la vuelta de la esquina….


La Anunciación
Témpera sobre tabla de madera de chopo
190,3 x 191,5 cm. Museo del Prado.

Vídeo de la restauración de la capa pictórica (Museo del Prado):

(2) Comments

  1. Marián says:

    Después de leer tu glosa, estoy deseando volver a verlo.

    1. aetheria says:

      Muchas gracias, amiga, es una preciosidad de cuadro

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