AETHERIA TRAVELS
Estás leyendo:

Tapiz del Apocalipsis, la joya del Castillo de Angers

0
Detalle del Tapiz del Apocalipsis, Angers, Loira, Francia, arte medieval
ARTE Y MUSEOS, Francia

Tapiz del Apocalipsis, la joya del Castillo de Angers

Me paré sobre la arena del mar y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Ap. 13:1-2 


Una fortaleza sobre el Maine

Sobre un promontorio que domina el río Maine, afluente del Loira, se levanta el macizo Castillo de Angers. Está hecho de piedra caliza y esquisto. Esta imponente fortaleza, protegida por 17 torreones cilíndricos, fue mandada construir en el siglo XIII por San Luis, rey de Francia y su madre, Blanca de Castilla. Hacia el final de la Edad Media los sucesivos duques de Anjou, que había hecho del castillo su sede, fueron añadiendo elementos, como los apartamentos reales, el châtelet y la capilla, que dieron a la fortaleza original un aire más cortesano y refinado.

Hoy en día, el castillo es propiedad de la ciudad de Angers. El antiguo foso de protección se ha reconvertido en un cuidado jardín. Se accede a la fortaleza por un pequeño puente levadizo. Ya en el recinto interior, se alzan varios edificios y pabellones, pero también hay grandes espacios abiertos. Destaca una explanada con un parterre de árboles perfectamente podados. También hay diversos jardines, de rosas o de plantas medicinales, un huerto y viñedos. Los miradores de las torres ofrecen magníficas vistas sobre el río Maine y la ciudad.

Un tapiz medieval único

Pero el Castillo de Angers contiene una pieza única y extraordinaria. Se trata del Tapiz del Apocalipsis (Tenture de l’Apocalypse), una auténtica joya del arte medieval. Es un lienzo de grandes dimensiones, que suma unos 104 metros de largo y 6 metros de alto, aunque hoy en día no se conserva en su totalidad.

Fue encargado por Luis I de Anjou en 1373 al flamenco Juan Bondol, también conocido como Juan de Brujas, que fue el pintor oficial del rey francés Carlos V. En el taller del parisino Nicolas Bataille se confeccionó durante varios años este gran encargo real mediante la técnica de lizo. Así se consigue que el anverso y el reverso del tapiz sean idénticos, lo que confiere a la pieza un valor excepcional. Se utilizó lana teñida de colores vivos a partir de tintes vegetales: los rojos se obtuvieron de la rubia roja, los amarillos de la gualda y los azules de la hierba pastel.

Avatares del tapiz

En un principio, el tapiz se conservaba en baúles y tan solo se desplegaba en acontecimientos y celebraciones muy especiales, como las bodas o visitas reales. Ya en el siglo XV, el rey Renato (René) lo entregó a la cercana Catedral de Angers. En los siglos posteriores el tapiz fue muy descuidado y seriamente dañado. Afortunadamente, en el siglo XIX el canónigo Joubert lo recuperó y promovió su cuidado y restauración.

El gran tapiz es muy sensible a la luz, que puede dañar los tejidos y desgastar los colores. Es por ello que en la actualidad se expone al público en un ambiente de penumbra. Los lienzos se despliegan en las paredes de una gran sala cuadrangular apenas iluminada del Museo del Tapiz del Apocalipsis, en el recinto del castillo. Este museo alberga de hecho una de las mayores colecciones de tapices medievales que se conservan hoy en día.

Ángeles y dragones

Los dibujos del tapiz representan el Apocalipsis, el último libro de la Biblia, escrito por el evangelista San Juan. Conforman un total de 74 paneles. A lo largo de de ellos, vamos descubriendo en orden cronológico los principales temas apocalípticos, como los Siete Sellos, las Siete Trompetas y las Siete Copas, que son los 3 juicios consecutivos que hace Dios en el final de los tiempos para separar a justos de pecadores. En casi todos los paneles suelen aparecer además bonitos motivos florales o geométricos.

Descubrimos también en numerosas imágenes el dragón, que representa a Satanás, junto con inquietantes bestias de varias cabezas. Estas figuras del mal se oponen a los ángeles, emisarios de Dios. Los últimos paneles corresponden a la nueva Jerusalén, una ciudad renovada tras el juicio final, donde el mal ya no tiene lugar:

«Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más». Ap. 21:1.

En definitiva, bien vale la pena visitar el Castillo de Angers y el maravilloso Tapiz del Apocalipsis durante algún viaje por la región. Además, Angers es un punto de partida perfecto para un recorrido hacia el este por el magnífico Valle del Loira y sus castillos Patrimonio de la Humanidad.


Château d'Angers
📍2 Promenade du Bout du Monde, 49100 Angers, Francia
📞 +33241864877
🌐 www.chateau-angers.fr/

La Anunciación de Fra Angelico

Pincha para seguir leyendo sobre Arte y Museos


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!