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El Via Crucis de Jerusalén, el camino de la pasión de Cristo
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Via Crucis de Jerusalen

Via Crucis, el camino hacia la cruz

Cada año son cientos de peregrinos los que acuden a Jerusalén desde todas partes del mundo para recorrer el Via Crucis. Rememoran así el camino de Jesús desde su condena hasta su crucifixión y muerte en el Gólgota, en arameo, o el Calvario, en latín, un lugar que se encontraba entonces extramuros de la ciudad. Es un camino corto, de aproximadamente 600 metros, pero que para los cristianos recoge profundamente el sentimiento de sacrificio y sufrimiento de las últimas horas de Jesucristo.

El Via Crucis cuenta con 14 estaciones que recuerdan diversos episodios de la pasión de Cristo. El itinerario comienza en el Barrio Musulmán. Recorre la Via Dolorosa, la calle de la Ciudad Vieja de Jerusalén más significativa para los cristianos, sigue por callejuelas estrechas y zocos animados hasta ascender a la Iglesia del Santo Sepulcro, en el Barrio Cristiano, donde se encuentra según la tradición la tumba de Jesús.

Una cruz de madera en el patio del Monasterio de la Flagelación

Se sea creyente o no, se viva de una manera u otra, el Via Crucis es uno de los recorridos imprescindibles a realizar en la Ciudad Vieja de Jerusalén. Se estableció, tal y como lo conocemos ahora, en el siglo XVI y apenas ha sufrido modificaciones desde entonces.

Esquema del itinerario del Via Crucis de Jerusalén (ver fuente)

ÍNDICE DE CONTENIDOS:

El camino hacia la cruz

I. Jesús es condenado a muerte
II. Jesús carga con la Cruz
III. Jesús cae por primera vez
IV. Jesús encuentra a María, su madre
V. Simón ayuda a llevar la Cruz de Jesús
VI. Verónica enjuga el rostro de Jesús
VII. Jesús cae por segunda vez

VIII. Jesús consuela a las hijas de Jerusalén
IX. Jesús cae por tercera vez
X. Jesús es despojado de sus vestiduras
XI. Jesús es clavado a la Cruz
XII. Jesús muere en la Cruz
XIII. Jesús es descendido de la Cruz
XIV. Jesús es sepultado

Mapa del Via Crucis

I. Jesús es condenado a muerte

El Via Crucis de Jerusalén comienza en el patio interior de la madrassa, o escuela coránica, Omariya Moslem College, situada en la Via Dolorosa. Está muy cerca de la Puerta de Los Leones o de San Esteban, una de las siete que dan actualmente acceso a la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Es en esta escuela coránica donde tradicionalmente se sitúa lo que fue el Pretorio de Poncio Pilato, entonces prefecto de la provincia romana de Judea. Ahí, Jesús fue condenado, azotado y coronado con un trenzado de espinas. No siempre es fácil acceder al citado patio, por lo que a menudo la peregrinación comienza directamente en la Via Dolorosa o en la segunda estación que se encuentra casi frente a la madrassa.

Escaleras de acceso a Omariya Moslem College desde la Via Dolorosa

II. Jesús carga con la Cruz

Tras ser condenado a muerte, Jesús recibe y acepta la Cruz, que deberá llevar sobre sus espaldas hasta el lugar de su crucifixión en el Gólgota. Esto es lo que rememora la segunda estación, ubicada en el exterior del Monasterio de la Flagelación, que depende de los monjes franciscanos custodios de Tierra Santa.

Muy cerca de la segunda estación, aparece el Arco del Ecce Homo, en alusión a las palabras («he aquí el hombre») que pronunció Poncio Pilato al entregar a Jesús a la muchedumbre que lo reclamaba.

Arco Ecce Homo y detalle de la Estación II del Via Crucis

III. Jesús cae por primera vez

Un poco más adelante, la Via Dolorosa hace un giro hacia a la izquierda y se une durante unos metros con la calle El-Wad que baja desde la Puerta de Damasco. Poco después del giro, aparece la tercera estación, custodiada, al igual que la cuarta, por los católicos armenios. Se trata de una pequeña capilla del siglo XIX, levantada en el lugar donde se encontraba la entrada de un antiguo baño turco y que fue restaurada en 1947-1948 por soldados polacos de paso por Jerusalén.

Se recuerda aquí la primera vez que Jesús cae bajo el gran peso de la Cruz que lleva sobre sus espaldas. No será la única vez que esto ocurra, ya que, agotado, desfallecerá dos veces más a lo largo del recorrido.

Estación III, en el lugar que ocuparon unos baños turcos

IV. Jesús encuentra a María, su madre

Contigua a la tercera estación, la cuarta parada marca el encuentro de Jesús con su apenada madre, María, aunque este episodio no se menciona explícitamente en la Biblia. Se encuentra junto a la puerta de entrada de la Iglesia armenio-católica de Nuestra Señora del Espasmo, adornada con un relieve en tonos claros de madre e hijo.

Estación IV, junto a la entrada de la Iglesia armenio-católica de Nuestra Señora del Espasmo

V. Simón ayuda a Jesús a cargar con la Cruz

Unos pasos más adelante, la Via Dolorosa vuelve a hacer un giro, esta vez a la derecha. Ahí se encuentra la quinta estación, sobre el muro de una pequeña capilla fundada en 1895. La estación está dedicada a Simón el Cirineo, quién, requerido por los romanos, ayudó a Jesús a cargar con su Cruz en este punto en el que la Via Dolorosa comienza a ascender por una pendiente marcada.

La Estación V junto a la capilla de Simón el Cirineo

VI. Verónica enjuga el rostro de Jesús

La Vía Dolorosa se vuelve ahora más estrecha y empinada en su camino hacia el Santo Sepulcro. En la subida, aparece a mano izquierda la sexta estación, en el lugar que marca la ubicación de la casa de Verónica. Esta mujer, conmovida ante el sufrimiento de Jesús, se acercó a él para enjugar su rostro de sudor y sangre. La tradición dice que en el paño de Verónica quedó dibujado el rostro de Cristo.

La Vía Dolorosa se vuelve más estrecha y empinada en el tramo donde se encuentra la Casa de Verónica o Estación VI

VII. Jesús cae por segunda vez

La Via Dolorosa asciende unos metros más hasta toparse en perpendicular con la calle Souq Khan as-Zeit o Zoco del Aceite. Aparece entonces la séptima estación, que destaca sobre el tono arena uniforme de la ciudad vieja por las letras y los adornos de color rojo oscuro.

Es aquí donde, agotado por el esfuerzo de la subida con la Cruz a cuestas, Jesús cae por segunda vez al suelo. Parece que muy cerca de este lugar se encontraba una antigua puerta de la ciudad donde se colgaban los bandos con las condenas a muerte, incluida la de Jesús.

Estación VI junto al Zoco del Aceite

VIII. Jesús consuela a las hijas de Jerusalén

La Via Dolorosa sigue ahora girando a la izquierda por Souq Khan as-Zei. Pero antes de proseguir el camino, hay que tomar unas escaleras justo a la derecha de la séptima estación para acceder a la calle Aqabat el Kanqa y al Convento Greco-Ortodoxo de San Caralampio.

Sobre los muros de piedra del convento se puede ver una cruz latina con la inscripción NIKA, que significa «Jesús vence». La octava estación recuerda las palabras que Jesús dijo a las mujeres que lloraban desconsoladamente por él: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos…» (Lucas 23:28-31).

Estación VIII en los muros del Convento de San Caralampio

IX. Jesús cae por tercera vez

Volviendo sobre nuestros pasos a la séptima estación, se toma de nuevo la calle Khan Az-Zait que transcurre por el animado zoco. Un poco más adelante, unas escaleras algo ocultas salen del zoco a mano derecha y conducen por una calle angulosa al Patriarcado copto-ortodoxo, en la parte posterior de la Iglesia del Santo Sepulcro. Un poco antes de llegar al Patriarcado, la novena estación marca el lugar donde Jesús desfallece por tercera vez.

Estación IX, antes de la entrada al Patriarcado copto-ortodoxo

X. Jesús es despojado de sus vestiduras

Las restantes estaciones del Via Crucis se encuentran en el interior de la Iglesia del Santo Sepulcro. Se puede llegar al templo volviendo de nuevo al zoco y saliendo un poco más adelante de él a mano derecha por una calle que pasa junto a la Iglesia Luterana del Redentor, muy diferente a las del entorno. También se puede atajar y acceder directamente al atrio del Santo Sepulcro a través de la Deir-Es-Sultan, el monasterio etíope que se encuentra en un patio junto a la entrada del Patriarcado copto-ortodoxo.

El patio de Deir-Es-Sultan ataja desde el Patriarcado Copto-Ortodoxo al atrio del Santo Sepulcro

La décima estación indica el lugar donde Jesús es despojado de sus vestiduras antes de ser crucificado. Se ubica inmediatamente a la derecha de la entrada principal al Santo Sepulcro.

Entrada principal a la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén

XI. Jesús es crucificado

A la derecha de la entrada al Santo Sepulcro, unas escaleras ascienden hasta el Gólgota o Calvario, donde fue crucificado Jesús. Allí se encuentran las siguientes dos estaciones, adyacentes la una de la otra. La undécima estación marca el lugar donde Jesús es clavado en la cruz. Esta imagen está representada en una capilla ricamente adornada con mosaicos en la parte derecha del Gólgota.

La Estación XI muestra cómo Jesús es clavado a la Cruz

XII. Jesús muere en la Cruz

Inmediatamente junto a la décima estación, un disco de plata situado bajo el deslumbrante altar griego ortodoxo marca el punto donde fue plantada la Cruz de Jesús. En este punto, adornado con multitud de lamparas de estilo ortodoxo, suelen agolparse los peregrinos y visitantes.

En la Estación XII, el altar marca el lugar donde fue plantada la Cruz de Cristo

XIII. Jesús es descendido de la Cruz

La decimotercera estación, a los pies del Gólgota, es quizás una de las más llamativas del Santo Sepulcro y la primera que se ve al entrar en la basílica ya que se encuentra frente a la puerta del templo. Se trata de una piedra lisa rosada, la Piedra de la Unción, sobre la que se dice fue depositado el cuerpo de Jesús tras ser descendido de la Cruz.

Una peregrina se postra sobre la Piedra de la Unción

Sobre la piedra cuelga una hilera de lámparas de vidrio blanco ricamente decoradas. En su base se puede leer: «El distinguido José, después de haber retirado su cuerpo inmaculado de la madera, lo envolvió en un manto puro junto con aromas, y después de haberlo honrado, lo colocó en un nuevo sepulcro.» Un colorido mosaico sirve de fondo a este lugar donde los peregrinos se arrodillan y besan la piedra con absoluta devoción.

Mosaico de la Estación XIII que representa a Jesús yacente descendido de la Cruz

XIV. Jesús es sepultado

La última estación señala un lugar emblemático, el lugar dónde la tradición sitúa el sepulcro de Jesús. En el centro de una rotonda llamada Anastasis («Resurrección») se levanta el edículo o templete del Santo Sepulcro. Se puede acceder a su interior (generalmente tras hacer cola), donde se encuentran la Capilla del Ángel y, al fondo, la pequeña capilla funeraria propiamente dicha. La entrada el edículo está muy ornamentada y se pueden ver medallones con la imagen de los apóstoles de Jesús.

[Nota]: se pueden realizar fotografías en todo el Santo Sepulcro salvo en el interior del edículo.

Arriba: Rotonda Anastasis y edículo del Santo Sepulcro. Debaoj: la rica ornamentación de la entrada del edículo

Mapa del Via Crucis de Jerusalén

(pinchar en el cuadrado izquierdo para abrir la leyenda)


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