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Expresionismo alemán en el Museo Thyssen: el triunfo del color

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ARTE Y MUSEOS, MADRID

Expresionismo alemán en el Museo Thyssen: el triunfo del color

Una exposición temporal (pero no tanto)

Color a raudales, trazos libres, sensaciones que brotan del artista y se plasman con intensidad en los lienzos… Todo ello desde el 27 de octubre en la exposición que el Museo Thyssen-Bornemisza presenta sobre el expresionismo alemán, uno de los primeros movimientos artísticos de vanguardia de principios del siglo XX. Es una muestra temporal, aunque no tanto. Casi todas las obras seleccionadas pertenecen a la colección permanente del Museo o a los fondos de la colección Carmen Thyssen-Bornemisza. No es mala noticia porque, una vez finalizada la muestra, la mayoría de las obras podrán seguir siendo disfrutadas en Madrid por los visitantes del Museo.

(■ pasa el cursor y pincha sobre las imágenes para ampliar y saber más)

El comienzo de una fabulosa colección

Con la adquisición de una acuarela expresionista, Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza (1921-2002) inicia en 1961 su propia colección de pintura, que incluye muestras de las principales vanguardias del siglo XX. Se desmarca así de las adquisiciones de su padre, gran coleccionista de maestros antiguos, y da un nuevo rumbo a la fabulosa colección familiar. Esa primera adquisición es la obra «La joven pareja» de Emil Nolde. Seguirán otras que harán de la colección del barón Thyssen una de las más ricas en arte expresionista.


«El arte es una de las más sublimes formas de comunicación, aquella que extrae lo mejor que encierra el alma»

Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza


«La joven pareja» (1931-1935) de Emil Nolde

De dentro hacia fuera

El expresionismo busca representar lo exterior, no cómo es sino como lo siente el artista. Es una pintura que va desde dentro, desde el artista, hacia fuera y no al revés, como ocurre en el impresionismo. «Me arranco las imágenes del cerebro, pedazo a pedazo», dice August Macke.

Húsares al galope (1913) de August Macke

En Alemania el movimiento comienza en 1905 con Die Brücke (El Puente), una tendencia artística que reúne en Dresde a un grupo de pintores expresionistas. Forman parte de esta corriente artistas como Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938), uno de los pintores expresionistas favoritos de Heine Thyssen y fundador de Die Brücke junto con Erich Heckel (1883-1970), Otto Müller (1874 – 1930) ó Emil Nolde (1867- 1956), que también están representados en la colección del Museo Thyssen.  

Pero el expresionismo no es una corriente estilística homogénea. Al cubismo y futurismo de Die Brücke, se fueron incorporando artistas con vertientes más modernistas (Edvard Munch), surrealistas (Paul Klee) ó abstractas (Vasili Kandinsky).

Tiempos convulsos

El vanguardismo expresionista es marcadamente rupturista. Se niega a asumir los cánones impuestos. En un principio de siglo convulso, el expresionismo es un sensor de la ansiedad y el caos que se aproxima y que queda reflejado con intensidad en algunas obras. La Gran Guerra puso fin al movimiento expresionista. El grupo Die Brücke se dispersó hacia 1913, Macke y Marc perdieron la vida en el frente, Kandinsky volvió a Rusia y otros, como Jawlensky buscaron refugio en otros países. Años más tarde, el nazismo imperante rechazó abiertamente al expresionismo alemán, llegando a considerarlo como arte degenerado.

La liberación del color

Hay algo magnético y revulsivo en el arte expresionista. Por encima de todo, las obras transmiten una sensación de liberación. No es necesaria la contención en los trazos o en el color. De hecho, el color se desboca para transmitir intensidad y emociones que nacen del artista. Se aplican colores primarios, sin necesidad de mezclas o matizaciones. En esto se aproximan mucho los expresionistas alemanes y los fauvistas franceses.

Sin complejos, Kirchner pinta a la niña Fränzi con la cara verde. «Hay algo secreto que se esconde tras las personas y las cosas, tras los colores y los marcos. Esa es la belleza que yo busco» afirmó Kirchner. Por su parte, Kandinsky reivindica el poder del color. «El color es una fuerza que influye directamente en el alma«, nos dice.

8 espacios temáticos

Con un total de 80 piezas, la exposición se divide en 8 espacios temáticos. El primero se dedica a los Talleres, como laboratorios de ideas del arte expresionista, el segundo a los Referentes, pintores como Van Gogh o Gauguin, y el tercero a los Exteriores, al paisaje puro, a veces salvaje, uno de los temas centrales del expresionismo de Die Brücke. Siguen los Aires Populares, dedicado a los usos y costumbres y al folklore, y la Difusión, con los manifiestos expresionistas de principios del siglo XX y la divulgación de su propuesta. Por último, la Estigmatización, la Rehabilitación y la Internacionalización, cuentan lo que fue la historia de la propia corriente expresionista.

En estos tiempos un poco grises, este paseo por las salas de la exposición es una inyección de creatividad y de energía. ¡Yo llevo varios días con las retinas empapadas de color…!


«El futuro siempre da la razón a los creadores»

Franz Marc



Expresionismo alemán en la colección del barón Thyssen-Bornemisza
(Centenario del nacimiento de Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza)
Del 27 de octubre de 2020 al 14 de marzo de 2021

Museo Thyssen-Bornemisza
📍Paseo del Prado, 8, 28014 Madrid
📞+34917911370
🌐 museothyssen.org/
🕑 M-D: de 10:00 a 19:00; S: de 10:00 a 21:00; L: cerrado
 9€ (entrada reducida: 6€)



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