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La leyenda de Yasuke, el samurai africano
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Ilustraciones de la vida de Yasuke, el samurai africano

Yasuke, el samurai extranjero

En el Museo de Historia Natural de Mozambique, un bonito edificio de estilo manuelino en la parte alta de Maputo, descubrí una historia muy peculiar. Aconteció en el siglo XVI y une a Mozambique con los legendarios guerreros samuráis de Japón.

Trata de Yasuke, un samurai fuera de lo común. Era de piel oscura y provenía de las costas de África Oriental. Fue el primer y único guerrero africano que logró tan alta distinción militar en Japón. También fue el primer no japonés en convertirse en samurai.

El joven Yasufe en su tierra de África Oriental (ilustración de Marine Joao donada al Museo de Historia Natural de Mozambique)

Un largo viaje de África a Asia

Se sabe que Yasuke exisitió, pero no hay datos fehacientes sobre su nombre original y su procedencia exacta. Aún así, una leyenda dice que se llamaba Yasufe y había nacido en Isla de Mozambique, al noreste del país. Como niño nacido en una familia de pescadores, se crió junto al mar. Creció robusto y se dedicaba al oficio que le habían enseñado sus mayores.

Yasuke de niño en su tierra natal (ilustración de Marine Joao donada al Museo de Historia Natural de Mozambique

Pero un fatídico día la ordenada vida de Yasufe cambió. Llegaron a su poblado hombres forasteros con ávidas intenciones. Eran portugueses dedicados al tráfico de esclavos. Yasufe fue apresado contra su voluntad por varios de ellos. Embarcado contra viento y marea, fue transportado hasta el lejanísimo Japón. Pero antes de llegar a ese destino, Yasufe habría de realizar un largo viaje con escala prolongada en la India.

Yasuke es apresado en su tierra natal por los portugueses
Yasufe es capturado por los portugueses (ilustración de Marine Joao donada al Museo de Historia Natural de Mozambique)

Acompañando al padre Valignano

En la ciudad india de Goa, Yasufe fue adoptado como guardaespaldas por un jesuita italiano llamado Alessandro Valignano (1539-1606). Este hombre de Dios tenía encomendado velar por las misiones jesuitas y sus adeptos en India, en China y en el aún más lejano Japón

Retrato del jesuita Alejandro Valignano (fuente)

Y es que Yasufe era un hombre extraordinariamente robusto y muy alto. Medía alrededor de 1,80 metros, una estatura muy superior a la media de la época. Se decía que él solo tenía la fuerza de 10 hombres juntos.

De la mano de Valignano, Yasufe llegó a Japón desembarcando en el puerto de Kuchinotsu, una ciudad ya desaparecida al noroeste de la isla de Kyushu, muy cerca de Nagasaki. Allí permanecieron jesuita y guardaespaldas durante dos años en los que Yasufe fue aprendiendo el idioma japonés y familiarizándose con los usos y costumbres del país.

Yasuke poseía una fuerza física fuera de lo normal
Yasuke y su asombrosa fortaleza física (ilustración de Marine Joao donada al Museo de Historia Natural de Mozambique)

El daimio Oda Nobunaga

Japón se encontraba entonces en las postrimerías del periodo de los estados guerreros o “Sengoku Jidai”. El territorio estaba fragmentado por incesantes guerras civiles y se hacía necesaria una reunificación. Esta fue emprendida por Oda Nobunaga, un poderoso daimio o señor feudal, con gran influencia en las cuatro islas principales del archipiélago japonés. De acuerdo con su muy alto rango, Nobunaga tenía su residencia en Kioto. Vivía en el Castillo de Azuchi, junto al lago Biwa.

Imagen del castillo de Azuchi, hogar del doimo Nobunaga, señor del samurai Yasuke
Dibujo del castillo de Azuchi (fuente)

La partida del padre Valignano

Cuando el padre Valignano quiso poner fin a su misión en Japón en 1581, visitó por cortesía al daimo Nobunaga para informarle y contar con su permiso. El jesuita acudió, como era su costumbre, acompañado por Yasufe, quien llamó poderosamente la atención del señor feudal. Desconcertado por el color oscuro de su piel, Nabunaga ordenó que se lavara la pintura que llevaba en su piel. Sólo después comprendió, fascinado, que esa era la tonalidad natural de Yasufe.

Durante la visita, Yasufe pudo contar en japonés relatos de las costas africanas, paisajes lejanos y desconocidos, que hicieron volar la imaginación del daimio, un hombre ávido de saber. Esto, unido a la potencia y exotismo físicos del africano, no hicieron más que alimentar la curiosidad de Nabunaga.

Yasuke comienza su entrenamiento como guerrero samurai
Yasuke comienza a recibir entrenamiento militar (ilustración de Marine Joao donada al Museo de Historia Natural de Mozambique)

Como acto de buena voluntad, el padre Valignano permitió a su guardaespaldas permanecer en Japón a su partida. Quedaría en el castillo como escudero a las órdenes de Nobunaga, quien le dio entonces el nombre de Yasuke.


Yasuke, de escudero a samurai

Ávido de conquistas territoriales, el daimo Nobunaga contaba con un ejército moderno que superaba los 40.000 hombres y utilizaba armas como el arcabuz, introducido en Japón por los portugueses. Yasuke quiso sumarse a ese grupo guerreros y acompañar a su señor en sus campañas bélicas. Nobunaga consiguió victorias rápidas y decisivas, algunas de ellas no exentas de sufrimiento y penurias.

Yasuke es nombrado samurai (ilustración de Marine Joao donada al Museo de Historia Natural de Mozambique)

La perseverancia y la lealtad de Yasuke hacia Nobunaga fueron extraordinarias en todo momento. Es por ello que el daimo le distinguió con un honor que hubiera sido difícil de imaginar cuando llegó a las costas japonesas. Yasuke fue nombrado samurai. Se le otorgó una katana, una armadura digna del rango y una casa propia. Y así fue como un esclavo capturado en las costas de África occidental pasó a convertirse en el primer samurai no japonés de todos los tiempos.


La lealtad sin fisuras de Yasuke

Se sabe que, traicionado por uno de los suyos, Oda Nobunaga sufrió una emboscada y quedó atrapado con sus hombres de confianza en un castillo donde se alojaba durante una visita a Kioto. Al verse sin escapatoria, el daimio optó por la opción más honorable para un hombre de su importancia: el ritual suicida del seppuku.

Cuando el dolor del puñal que Nobunaga clavó en su abdomen y arrastró de izquierda a derecha se hizo insoportable, el daimo hizo una señal acordada con Yasuke. El africano desenvainó entonces su catana con la que, siguiendo la tradición, cercenó la cabeza de su señor para aliviar su sufrimiento.

Dibujo de un hombre japonés iniciando el seppuku

Parece que a la muerte de Nobunaga, Yasuke llevó los restos de su señor a su hijo mayor. Éste, asediado a su vez por los enemigos de su progenitor, sufrió el mismo final por seppuku que su padre. Se sabe que Yasuke también le sobrevivió. A partir de entonces, se pierde su pista. ¿Permanecería en Japón? ¿Se uniría allí a alguna misión religiosa? ¿Le devolvería algún barco hacia el oeste?


Yasufe, recuperado por la cultura mozambiqueña

Quedan por documentar numerosos detalles de esta historia tan extraordinaria. Aún así y fascinado por ella, el escritor Raul Calane da Silva, uno de los más populares de Mozambique, aceptó el reto de escribir un libro sobre Yasufe y sus peripecias entre el sur de África y el Japón feudal. Tomó numerosos apuntes y notas, pero falleció antes de haber podido terminar el libro.

Para ilustrar el relato de Yasufe, la artista mozambiqueña Marine Joao ha regalado al Museo de Historial Natural una serie de acuarelas realizadas por ella, que se exponen acompañadas por algunos apuntes de Calane da Silva. Plasman episodios de la extraordinaria vida de Yasufe, el hombre de Mozambique que se convirtió en samurai .

📖 PARA LEER - algunos libros publicados sobre la historia de Yasuke:Yasuke. El legendario samurai africano (2021). Autor: Chris Hunt (Reino Unido). Licurgo Ediciones.
⌾ Yasuke, el samurai negro (2018). Autor: Serge Bilé (Costa de Marfil)
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✍🏼 Post: Tokio: Sengaku-ji y la leyenda de los 47 ronin

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