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El universo fantástico de Niki de Saint Phalle en Hanover

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Alemania, ARTE Y MUSEOS

El universo fantástico de Niki de Saint Phalle en Hanover

Las Nanas

Orondas, modernas y coloridas, así se levantan casi frente a las murallas medievales de Hanover, tres Nanas, tres mujeres nacidas de la imaginación de la artista francoamericana Niki de Saint Phalle. Se llaman Sophie, Caroline y Charlotte. Desde 1974, ven deambular a los transeúntes que pasean por la orilla del río Leine y se detienen en los puestos del mercadillo de segunda mano que se instala allí todos los sábados. Inicialmente, las Nanas no fueron vistas con buenos ojos por muchos habitantes de Hanover, pero hoy en día se han convertido en uno de los símbolos de esta ciudad alemana.

El segundo sexo

Estas tres Nanas son parte de toda una serie de mujeres rotundas, desenfadadas y sin complejos ideadas por Saint Phalle. La lectura de «El segundo sexo» de Simone de Beauvoir, tuvo un gran impacto en la obra de Niki y cambió su manera de representar la femineidad. Sus figuras de mujer antes pasivas, tristes y melancólicas se convierten en nanas -algo así como chicas en francés- , redondeadas, alegres, espontáneas y seguras de sí mismas.

Entre 1964 y 1973, De Saint Phalle desarrolló numerosas figuras de nanas que fueron evolucionando de realistas a cada vez más conceptuales, como estas de Hanover. Las empleó de modo reivindicativo para hacer valer derechos y libertades. Mientras las nanas negras protestaron contra de la segregación racial, otras lo hicieron contra el patriarcado en un mundo que De Saint Phalle consideraba dominado por los hombres.

Una infancia complicada

Empezaba la tercera década del siglo XX cuando Marie-Agnes Fal de Saint Phalle vio la luz en Neuilly-sur-Seine, un barrio elegante de las afueras de París. Nació en una familia francoamericana acomodada y con raíces en la nobleza. Su padre, banquero, se instaló en Francia tras la Gran Depresión de 1929. Tres años más tarde, la familia volvió de nuevo a Estados Unidos.

Allí, Niki fue creciendo en un ambiente atormentado, impregnado de la inestabilidad mental de su madre y bajo sospechas de abuso por parte de su padre. Empezó a mostrar su carácter rebelde y su pasión por el arte en el internado católico de Nueva York donde pasó unos años antes de fugarse con su amigo de infancia, Harry Mathews, que más tarde sería su primer marido.

Arte y activismo

Niki vivía a caballo entre Estados Unidos y Francia, cuando en 1953, sufrió una grave crisis psicológica. A partir de ese momento, la pintura se hizo esencial en la vida de Niki, quizás como una vía de expresión necesaria y terapéutica para ella. Los artistas a los que frecuentaba en París la animaron también a desarrollar sin trabas su estilo autodidacta tan personal.

Se casó dos veces, con Mathews y más tarde con el escultor suizo Jean Tinguely. Mantuvo durante décadas una intensa actividad artística como pintora, escultura y cineasta, colaborando con numerosos artistas. Sufrió importantes achaques de salud, causados en gran medida por los materiales y productos químicos que fue utilizando en sus obras. A pesar de ello y hasta sus últimos años, Niki de Saint Phalle utilizó su capacidad creativa para remover conciencias y alertar sobre graves problemas sociales.

La gruta de Herrenhaüser

Pero las Nanas no son la única obra de Saint Phalle en la capital de la Baja Sajonia. El Palacio de Herrenhäuser, un edificio clásico, de una belleza simétrica y ordenada, alberga en sus amplios jardines una inesperada sorpresa: la Gruta (die Grotte). Esta gruta artificial había sido utilizada por los cortesanos del siglo XVII y XVIII para refrescarse del calor del verano durante sus paseos por el jardín. Niki de Saint Phalle transformó las tres estancias de su interior en un espacio de lo más original y fantástico.

Traspasar el umbral de la gruta es sumergirse sin previo aviso en un universo psicodélico, de colores intensos y brillos de metal. En la sala central se levanta una columna que Niki llamó «Espiritualidad» de la que surge una espiral luminosa en oro, amarillo y naranja, que se extiende por el techo y las paredes. La sala azul, «La Noche y el Cosmos» está dedicada a Henri Matisse y en ella aparecen figuras femeninas flotantes. En contraposición, la tercera sala está formada por un mosaicos de espejos plateados, que representan «El Día y la Luz».

La visita de la Gruta provoca desconcierto, fascinación y un torbellino de sensaciones visuales. Niki de Saint Phalle no puedo verla finalizada: murió en San Diego en 2002, un año antes de que fuera inaugurada. Este fue el último regalo de la artista a una ciudad que la supo entender, que se atrevió a combinar estas obras tan rompedoras con el pasado centenario de sus iglesias y palacios. Lo dijo Niki en una de sus últimas visitas: «Siento algo especial por Hanover».


Saber más:

  • Niki de Saint Phalle fue nombrada en el año 2000 ciudadana de honor de Hanover. En agradecimiento, donó unas 300 obras que se exponen en el museo Sprengel de la ciudad.
  • La artista tiene calle en Hanover: el paseo peatonal Nikki de Saint Phalle, que conduce desde la estación de tren (Hannover Hauptbahnhof) hasta la zona comercial de la Georgstrasse.
  • Las líneas de metro U4 y U5 unen las Nanas (estación Steintor) con el Palacio de Herrenhäuser (Hannover Herrenhäuser Gärten) en poco menos de 20 minutos.
  • Las Nanas de Hanover no son las únicas esculturas de Niki de Saint Phalle al aire libre. Puedes consultar otras ubicaciones de sus obras en exteriores pinchando en este enlace.

Nanas de Niki de Saint Phalle
Leibnizufer, 30159 Hannover, Alemania
Horario: sin horario, esculturas al aire libre

Herrenhäuser Gärten
Herrenhäuser Str. 4, 30419 Hannover, Alemania
+49 511 16834000
herrenhausen.de
herrenhaeuser-gaerten@hannover-stadt.de

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