AETHERIA TRAVELS
Estás leyendo:
Qué ver en Antofagasta, la Perla del Norte de Chile
0
Acantilados junto al Monumento Natural La Portada de Antofagasta

Entre el desierto y el océano Pacífico

Capital de la Segunda Región de Chile, llamada precisamente Región de Antofagasta, esta ciudad peculiar se extiende de norte a sur a orillas del Pacífico. Custodiada por picos de color terroso, está rodeada por un desierto inmenso que llega hasta la orilla misma del océano. Se la conoce como la Perla del Norte y, con cerca de 400.000 habitantes, es la sexta ciudad más poblada de Chile. En este artículo recorremos los principales lugares y puntos de interés que ver en Antofagasta.

La línea costera de Antofagasta vista desde el Mallplaza

Esta ciudad del llamado Gran Norte de Chile ha sido un sustancial polo industrial desde la segunda mitad del siglo XIX y puerto marítimo de salida de importantes recursos minerales del norte del país. Quizás no sea la urbe más bella y armónica de Chile, tampoco la más turística, pero conserva un gran patrimonio histórico y cultural relacionado con uno de los recursos más importantes del país, la minería, sin la cual sería imposible entender el pasado y el presente de este región seca y austera.


👁‍🗨 “Antofagasta principia en una huella,
donde el sol fue la vívida simiente:
Antofagasta guarda entre su frente
levadura de océanos y estrella."

Andrés Sabella. Poeta antofagastino (1912-1989)

Una gaviota mirando al Pacífico

ÍNDICE DE CONTENIDOS:

Antofagasta, entre el desierto y el océano Pacífico

1. Centro histórico de Antofagasta
2. Ruinas de Huanchaca
3. Monumento Natural La Portada
4. Hito del Trópico de Capricornio
5. Pueblo costero de Mejillones
6. La Mano del Desierto

▪︎Cómo llegar a Antofagasta
▪︎Cómo moverse en Antofagasta
▪︎Mapa de los lugares que ver en Antofagasta

1. Centro histórico de Antofagasta

Situado en torno a la Plaza Colón y la avenida costera Balmaceda, el centro histórico de la ciudad es uno de los lugares imprescindibles que ver en Antofagasta. Es de tamaño reducido y se recorre fácilmente a pie. Conserva algunos edificios que retrotraen al pasado y ayudan a imaginar cómo pudo ser el núcleo comercial y social de la ciudad durante la época del predominio de la explotación minera británica.

▪︎ En torno a la Plaza Colón

El centro neurálgico del barrio histórico de Antofagasta es la Plaza Colón. En el centro de esta plaza de planta cuadrada se levanta la Torre del Reloj, reminiscencia de la presencia inglesa en la ciudad. Se dice que imita al Big Ben de Londres y en su base aparecen entrelazadas las banderas de Chile y Gran Bretaña.

Las altas y frondosas buganvillas dan sombra e invitan a sentarse en los bancos de esta plaza con cierto aire colonial. Algunos de los edificios notables que la bordean son el Edificio de los Servicios Públicos, que se empezó a construir en 1921, o la Catedral neogótica levantada entre 1907 y 1917, blanca y con un suelo recubierto de bonito azulejo hidráulico.

Junto a un extremo de la plaza, se levanta el Teatro Municipal de Antofagasta, de estilo contemporáneo y decorado en el exterior con un gran mural, inspirado en el entorno minero y la identidad de las etnias de la pampa. Su autor es Luis Núñez San Martín, pintor de otros expresivos murales de la ciudad, como los de las Ruinas de Huanchaca o la Casa Gibbs.

El Teatro Municipal decorado con murales que hacen referencia a la minería

También de la Plaza Colón parte la calle peatonal Arturo Prat, repleta de comercios populares o de marcas internacionales. Hay que mirar hacia el final de la calle para ver como Antofagasta se extiende indefectiblemente desde la línea de costa hasta los altos terrosos que la delimitan y que en algunas porciones han sido ocupados por barrios enteros de casas improvisadas.

Tomando a la derecha la calle Manuel Antonio Matta, se llega en un par de manzanas o cuadras al Mercado Central. Construido en 1921 por el arquitecto español Jaime Pedreny, da buena cuenta de la tradición y la gastronomía local.

La calle peatonal Arturo Prat

▪︎ La antigua estación y otros edificios históricos

Si desde la Plaza Colón se sigue la calle Simón Bolívar hacia la costa, aparece a la derecha un bonito edificio de muros verdes con ventanas y balcones de madera. Es la antigua estación del ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB), construida en 1888. Frente a ella, se conserva la elegante Casa Patiño (1913), ahora centro cultural.

La antigua estación del ferrocarril de Antofagasta a Bolivia
La Casa Patiño

Muy próxima está la antigua Aduana, hoy sede del Museo Regional de Antofagasta, proyectada y construida en Valparaíso en 1867. Fue instalada inicialmente en la cercana localidad de Mejillones y más tarde emplazada en su ubicación actual. Frente a ella, la antigua Gobernación Marítima, erigida en 1910, sirve de anexo para el museo. Muy cerca se levanta el monumento a Juan López. Es considerado en Chile como el primer habitante de Antofagasta que se instaló en la zona a mediados del siglo XIX.

El edificio de la antigua Aduana, actualmente Museo Regional de Antofagasta
Lo que fue la Gobernación Marítima sirve de anexo al Museo Regional
Escultura homenaje a Juan López, primer habitante de Antofagasta

▪︎ El Muelle Histórico de Antofagasta y la Casa Gibbs

Cruzando ahora la avenida costera Balmaceda, llegamos al Muelle Salitrero Compañía Melbourne Clark, más conocido como Muelle Histórico de Antofagasta. Se inauguró en 1880 para cargar los barcos de salitre y exportarlo a todo el mundo. Fue en este muelle, entonces en territorio boliviano, donde desembarcaron el 14 de febrero de 1879 las tropas chilenas comandadas por el coronel Emilio Sotomayor, marcando así el inicio de la Guerra del Pacífico (1879-1884) entre Chile y los aliados Bolivia y Perú. Mirando desde el muelle hacia el norte, se divisa el puerto pesquero con embarcaciones coloridas que resaltan sobre el azul oceánico.

Siguiendo desde el muelle la amplia avenida Balmaseda (ruta 1) que bordea el océano hacia el sur, aparece enseguida un caserón aislado que parece haberse escapado de algún cuadro de Edward Hopper. Es la antigua Casa Gibbs, cuyas fachadas están hoy decoradas con un cuidado mural de Luis Núñez San Martín. Se trata de «Una estación de Ferrocarril con próceres en la historia de Antofagasta», cuajado de personajes históricos y culturales locales.

Murales de la Casa Gibbs

Junto a la casa, se levanta un gran centro comercial, Mallplaza Antofagasta, que desde su lado más cercano a la costa ofrece buenas vistas del muelle histórico y de la parte norte de la ciudad. A partir del Mallplaza se puede seguir en dirección sur el paseo marítimo o Paseo del Mar que recorre la costa junto al Pacífico. Se puede caminar por él durante varios kilómetros encontrando zonas ajardinadas y numerosos locales para comer o tomar una copa frente al océano.

Una porción del Paseo del Mar de Antofagasta
Los cargueros esperan para rellenar sus bodegas de mineral

2. Ruinas de Huanchaca

Estas ruinas industriales hechas de andesita, roca volcánica marrón-rojiza, se encuentran en la zona sur de Antofagasta. Vistas de lejos se asemejan en cierta medida a los pueblos de adobe de algunas regiones desérticas como Marruecos o Yemen o a construcciones escalonadas de civilizaciones antiguas.

Lo cierto es que el origen de las ruinas de Huanchaca es totalmente distinto puesto que se trata de una antigua fundición de plata que utilizaba el metal extraído a unos 500 kilómetros de distancia y luego lo embarcaba en el puerto de Antofagasta. Funcionó apenas unos años, entre 1892 y 1902. Como curiosidad, la pintoresca Capilla Militar de Nuestra Señora del Carmen, que se encuentra unas calles más abajo a pie de costa, junto al hotel NH Antofagasta, fue en su día la denominada Casa de Piedra de la antigua fundición.

La Capilla Militar, a orillas del Pacífico, antes Casa de Piedra de la fundición

Con el apoyo de la Universidad Católica del Norte, las ruinas se han reacondicionado. Se ha creado también en el recinto que ocupan un atractivo museo que resulta fundamental para comprender la región de Antofagasta y que está divido en varias secciones:

Murales del Museo Ruinas de Huanchaca
Mural minero del Museo Ruinas de Huanchaca

▪︎La vida en las oficinas salitreras

En esta sección del museo muy bien documentada se expone el desarrollo de las oficinas salitreras, los poblados que se formaron entre finales del siglo XIX y principios del XX, para extraer del subsuelo el salitre rico en fertilizantes, como el mundialmente famoso nitrato de Chile.

Se cuenta la dureza de lo que fue la vida cotidiana en esos núcleos mineros explotados por grandes compañías extranjeras británicas y estadounidenses. También, las precarias condiciones sociales de los trabajadores y las fichas de pago que recibían en lugar de moneda corrienta para gastar exclusivamente en la pulpería (tienda de comestibles y de productos de uso cotidiano) de la empresa que les contrataba. La infancia de los niños quedaba acortada por la severidad de un entorno que les obligaba a hacerse adultos antes de tiempo. Hoy muchas de esas oficinas salitreras se han convertido en auténticos pueblos fantasmas y algunas de ellas, como Chacabuco, Pedro de Valdivia y María Elena, pueden visitarse como vestigios del pasado minero de la región de Antofagasta.

Post relacionado: El Cementerio de los Apestados y las ruinas salitreras de Antofagasta

▪︎Mundo natural y mineral de la región de Antofagasta

El museo de las ruinas de Huanchaca dedica otras salas a la geología de la región: nos habla de la puna (altiplano), de la pampa o desierto intermedio, y de la cordillera de la costa junto a la que se asienta Antofagasta. También de las plantas y animales que se han adaptado a este hábitat extremo y de los observatorios astronómicos, como el ALMA, cercano a San Pedro de Atacama, o el Paranal, a 130 kilómetros al sur de Antofagasta, instalados en esta región donde la falta de lluvia y de nubes permiten la mejor observación de constelaciones, nebulosas y estrellas. Una coqueta cafetería, el Café de las Ruinas, acoge a los visitantes al final del recorrido por el museo.

Una muestra de mineral de un precioso azul a la entrada del Museo Ruinas de Huanchaca

Museo Ruinas de Huanchaca
📍Av. Angamos 01606, Antofagasta, Chile
🌐 ruinasdehuanchaca.cl

3. Monumento Natural La Portada

Es sin duda alguna la postal más bonita de Antofagasta. La visión de la portada, una gran estructura de piedra caliza, resultado de la erosión del viento y del agua, con la ciudad al fondo y los picos de la cordillera de la costa es espectacular. Especialmente porque este acantilado calizo aporta una tonalidad clara que contrasta con los azules del agua y los marrones oscuros de los Cerros Morenos que se levantan en las cercanías. Es por ello que el Monumento Natural de La Portada es uno de los lugares qué ver en Antofagasta que conviene priorizar.

La Portada, el monumento natural símbolo de Antofagasta
Los acantilados de piedra y fósiles

Hay que asomarse al acantilado, ver las olas formar espuma blanca y batir la piedra caliza, escuchar el sonido de las gaviotas y ver como los rayos oblicuos de la tarde inciden sobre la piedra clara dividida por estratos distintos de piedras y fósiles. Como curiosidad, junto a las grandes letras que conforman el nombre de la ciudad de Antofagasta y el Centro de Educación Ambiental se muestra una réplica de esqueletos petrificados de animales -pingüino, cachalote, lobo marino- que se encontraron en este lugar.

El contraste del acantilado con los Cerros Morenos
El Monumento Natural de la Portada es un área silvestre protegida

4. Hito del Trópico de Capricornio

Por la porción norte de Antofagasta pasa la línea divisoria imaginaria del Trópico de Capricornio. Para conmemorar este hecho, el 21 de diciembre -día del solsticio de verano en el hemisferio austral- de 2000 se inauguró un monumento simbólico, el llamado Hito del Trópico de Capricornio.

El Hito del Trópico de Capricornio es un calendario solar

Sencillo en apariencia, sus formas geométricas están calculadas con precisión para servir como calendario solar. Se encuentra en un lateral de la Ruta 1, junto al aeropuerto Andrés Sabella de la ciudad. No es este el único aeropuerto que se encuentra en la línea del trópico de Capricornio: otros son el de Maputo (Mozambique) o Namibia, por ejemplo. El hito es una de las curiosidades para ver de camino al pueblo costero de Mejillones.

Coordenadas del Hito: 23°26'35" S de latitud y 70°25'42" O de longitud

5. Pueblo costero de Mejillones

Este enclave marinero situado a unos 65 kilómetros al norte de Antofagasta comenzó a poblarse por las comunidades indígenas ó changos del litoral a partir de 1825. A él se llega por la Ruta 1 (autovía) hacia el norte y posteriormente tomando el desvío de la B-272 que conduce a través de una gran planicie terrosa hasta el océano. Mejillones está resguardada del viento del este por la gran mole de la península del mismo nombre.

La playa y el muelle peatonal de Mejillones
Flor de hibisco en el pequeño jardín que da acceso a la playa de Mejillones

Mejillones compagina su actividad industrial con una agradable playa rodeada por jardines, el bonito edificio histórico de la Armada de Chile y un pequeño muelle peatonal. Desde la orilla se divisan los coloridos barcos pesqueros atracados a cierta distancia de la orilla.

El edificio histórico de la Armada de Chile
Barcos pesqueros frente a la playa de Mejillones

Es un lugar ideal para pasar medio día o un día entero junto al mar puesto que apenas hay unas pocas playas artificiales de escaso tamaño en Antofagasta. Es también una oportunidad para saborear sin prisa pescados y mariscos locales en alguno de sus restaurantes, como Rustic. Chocos, pulpo, ostiones, camarones y pescados locales son algunos de los ingredientes que podrás elegir para una deliciosa comida con sabor a mar.

Rustic, un lugar para comer en una terraza con vistas al mar

6. La Mano del Desierto

Una de las escapadas más originales para hacer desde Antofagasta durante una mañana o una tarde es visitar la Mano del Desierto, la archifotografiada escultura del chileno Mario Irarrázabal, situada en pleno desierto a unos 75 kilómetros al sur de la ciudad. Esta gran mano que parece surgir de la tierra del desierto se puede visitar de día bajo el sol implacable o de noche, cuando resalta sobre un cielo extraordinariamente despejado y repleto de estrellas.

Una mano colosal en medio de la aridez del desierto

En este otro artículo del blog de Aetheria Travels encontrarás más información sobre esta singular escultura y cómo llegar hasta ella.

Post relacionado: La Mano del Desierto de Antofagasta
Mano del Desierto
📍Ruta Panamericana Norte (Ruta 5) (ver localización)
🌐 marioirarrazabal.cl

Cómo llegar a Antofagasta

En avión

Al aeropuerto Andrés Sabella, a unos 26 kilómetros del centro de la ciudad, debe su nombre a un conocido escritor y poeta antofagastino. Diariamente, llegan vuelos directos desde ciudades como Santiago de Chile, Concepción o La Serena con las compañías LATAM o las low cost SKY y SmartJET. Los vuelos entre Antofagasta y Santiago duran aproximadamente 1:40 minutos. Hay que contar unos 20-25 € para un trayecto en Uber desde el aeropuerto hasta Antofagasta ciudad.

El paisaje arenoso desde la pista del aeropuerto Andrés Sabella

Por carretera

Es la mejor manera de incluir Antofagasta si se realiza un viaje por el norte de Chile. Una opción interesante es alquilar un vehículo al llegar al aeropuerto de El Loa de Calama y acercarse unos días a San Pedro de Atacama para realizar excursiones en el precioso desierto altiplánico. Desde allí, se puede continuar el viaje hasta Antofagasta vía Calama por buenas carreteras y tramos de autovía. Son casi cuatro horas de trayecto para conocer la inmensidad del desierto pampino y contemplar algunas ruinas de poblados salitreros hoy abandonados. Mantener el vehículo disponible durante un día o dos en Antofagasta antes de devolverlo permite acercase por libre a la Mano del Desierto o al pueblo costero de Mejillones.

La B-272 une Mejillones con Antofagasta

Como opción más económico pero algo más tediosa, hay autobuses que conectan San Pedro de Atacama con Calama (duración del trayecto: 1h20) y desde ahí enlazan con Antofagasta (duración del trayecto: 3h20). Los detalles se pueden encontrar en la web de la compañía Pullman.


Cómo moverse en Antofagasta

Exiten diversas opciones para llegar a los principales lugares que ver en Antofagasta. El centro histórico es compacto y se recorre fácilmente a pie. Sin embargo, esta ciudad se extiende paralela a la costa a lo largo de muchos kilómetros. Por ello es conveniente tomar un transporte para desplazarse a otros lugares como las ruinas de Huanchaca o incluso al Monumento Natural de La Portada. En Antofagasta funciona muy bien el servicio de Uber, que aporta trazabilidad y evita tener que disponer de moneda en efectivo.

Antofagasta iluminada por la luz del atardecer. Al fondo, la península de Mejillones.

Por otra parte y según la temporada del año, algunas compañías como Denomades organizan excursiones de un día que incluyen el Monumento de La Portada, el Hito del Trópico de Capricornio las Ruinas de Huanchaca y la Mano del Desierto. A esta última se puede llegar también negociando con empresas de transporte, como la de John Toro, recomendada por el hotel NH Antofagasta en el que me alojé. Es una opción interesante y más económica si se comparte el traslado con un grupo de personas que llenen el vehículo.


Mapa de los lugares que ver en Antofagasta

c

Nota: dedicado a Guillermo, chico del norte, y a Angélica por ser los mejores anfitriones siempre que estoy en Chile.


Seguir leyendo:

(2) Comentarios

  1. Guillermo says:

    Palabras y alma conjuntas y fundidas en un texto lleno de vivencias y experiencias de viajes…maravilloso relato acompañado de imágenes en movimiento….

    1. ¡Qué bonitas palabras, amigo! ¡Cómo te las agradezco! Más aún siendo tú de esta tierra del norte de Chile. ¡Un abrazo muy fuerte desde la vieja Europa!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *