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El callejero cerámico de Madrid de Ruiz de Luna
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Rótulo de la Plaza de Ramanles en placa cerámica del callejero de Madrid de Ruiz de Luna

El bonito callejero cerámico del centro de Madrid

¿Te has fijado en las placas que indican el nombre de las calles del centro de Madrid? Son esos cuadrados de cerámica en los que aparecen, sobre fondo blanco, dibujos nítidos y coloridos. Estas placas están protagonizadas por reyes y reinas, caballeros y damas, médicos, escritores, religiosos, santos y muchos otros personajes.

También evocan lugares – una fuente, un olivar, un mesón -, oficios diversos o escenas de la vida cotidiana que dan nombre a las calles madrileñas. Son en total cerca de 400 azulejos que confieren personalidad a las calles del centro de la ciudad y que gustan por igual a madrileños y turistas.

El ceramista Alfredo Ruiz de Luna

Todas estas placas llevan una misma firma, la del ceramista Alfredo Ruiz de Luna González. Alfredo fue nieto de Juan Ruiz de Luna, fundador en 1908 de la fábrica de cerámica artística Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina (Toledo). De la fábrica salieron piezas exquisitas que fueron incluso a decorar las casas de artistas como Mariano Benlliure o Joaquín Sorolla.

Fue allí mismo, en el alfar, donde nació Alfredo un 15 de abril de 1949. Su vida estaría permanentemente unida a la cerámica, desde el momento mismo en que vio la luz. A principios de los años 1960, Alfredo Ruiz de Luna se trasladó a Madrid. Cursó estudios de arquitectura técnica y acudió a la Academia de Bellas Artes. Ya en la década de 1980, montó su propio taller artesano en el madrileño barrio de La Guindalera y se dedicó de lleno a idear y confeccionar piezas de cerámica artística.

Placa de cerámica de la Calle de Don Pedro. A la derecha, se puede ver la iglesia de San Andrés

A principios de los años 1990, Alfredo Ruiz de Luna comenzó un gran encargo del Ayuntamiento de Madrid. Se trataba de confeccionar una amplia serie de paneles cerámicos, de 60 x 60 cm, para rotular el nombre de las calles del centro de la Villa y Corte, en el espacio delimitado por las calles de Alcalá, Gran Vía, Bailén, Gran Vía de San Francisco, las Rondas hasta Atocha y el Paseo del Prado.

Para ello, aplicó las técnicas de la cerámica talaverana que había aprendido de su abuelo y su destreza como dibujante refinada en las clases del Círculo de Bellas Artes. Consiguió así un conjunto de piezas visualmente deliciosas.

La historia de cada calle en una imagen

Una gran parte de la historia de Madrid, de sus usos y de sus costumbres, está contenida en el callejero cerámico de Ruiz de Luna. Todas ellas están compuestas de 9 azulejos, dispuestos en un patrón de 3×3. Cada imagen nos da pistas sobre los titulares de la calle o lo que puedo ocurrir en tiempos en aquel lugar. No debió ser siempre tarea fácil condensar en una única placa de cerámica, en una sola imagen, la esencia del nombre de la calle a rotular.

Reyes y nobles, políticos y militares

Son muchos los reyes y reinas, miembros de la nobleza, políticos o militares de distintas épocas que dan nombre a las calles de Madrid. En estos casos, Ruiz de Luna optó por representar algún retrato característico de estos personajes históricos, incluyendo en ocasiones las fechas de nacimiento y muerte.

Como ejemplos, aparecen entre la realeza, Alfonso VI, Carlos III, también alcalde de Madrid, o Isabel II. La Calle de la Reina alude a Margarita de Austria, esposa de Felipe III.

La calle de Don Pedro recuerda a Pedro Álvarez de Toledo, Marqués de Villafranca. En 1770 decidió edificar su palacio en la calle que ahora lleva su nombre. De natural campechano, prefería hacerse llamar Don Pedro, como figura en el rótulo cerámico.

También están retratados, entre otros, Francisco Espoz y Mina, cabeza militar de la Guerra de la Independencia Española contra los franceses o el político liberal José Canalejas, asesinado en 1912 en la Puerta del Sol, a pocos pasos de la plaza que lleva su nombre.

Santos y mártires

Los santos y mártires son otros de los grandes protagonistas del callejero cerámico de Ruiz de Luna. Encontramos, entre otros, a San Sebastián, uno de los santos más representados de la iglesia católica, atravesado por las flechas. Santa Catalina de Alejandría es representada con una rueda con cuchillas afiladas, símbolo de su martirio.

San Andrés porta la cruz en aspa sobre la que fue crucificado. La joven y pura Santa Inés aparece acompañada de un corderito, símbolo de su candor, antes de ser degollada por no acceder a casarse por dedicar su vida a Dios.

Rótulo de la Calle de Santa Inés en placa cerámica del callejero de Madrid de Ruiz de Luna

Santa Isabel recibe la visita de su prima, la Virgen María. Santo Tomás de Aquino, gran teólogo, se muestra escribiendo, pluma en mano. San Francisco predica rodeado de naturaleza y su inseparable Santa Clara aparece vestida con un suave manto azul. San Isidro Labrador, patrón de Madrid, hacedor de lluvias y benefactor de los desfavorecidos, aparece con los ángeles que le ayudan a arar los campos.

Rótulo de la Calle de Santa Isabel en placa cerámica del callejero de Madrid de Ruiz de Luna

Escritores y pintores

Dos españoles premiados con el Nóbel de Literatura, José Echegaray y Jacinto Benavente, están representados con su propio retrato y las fechas de su nacimiento y muerte. Velázquez aparece representado en el rótulo de la Plaza de Ramales, cercana a la iglesia de San Juan donde fue enterrado.

La placa de la calle Víctor Hugo, representa al famoso escritor francés y se encuentra a pocos pasos del lugar donde vivió de niño con su familia en Madrid durante casi un par de años. ¿El motivo? Su padre, Léopold Hugo, era un destacado general del ejército de José Bonaparte destinado durante varios meses en la capital de España. De hecho, las tropas francesas estuvieron acuarteladas en el Huerto del Francés del Parque de El Retiro.

La medicina y los médicos

En los alrededores del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, en la calle Santa Isabel, podemos ver varios nombres de calles que hacen alusión a la medicina. La Calle del Hospital recuerda al Hospital de Mujeres Perdidas, donde se atendía a mujeres enfermas de la sífilis que trajeron los marineros de Colón de sus viajes a América. San Cosme y San Damián, patrones de los cirujanos, son representados injertando una pierna a un enfermo.

También vemos las calles de médicos ilustres como el Doctor Cortezo, que también fue político. En el madrileño Parque de El Retiro una estatua homenajea a este influyente personaje, como se puede leer en este otro artículo del blog. Por su parte, el Doctor Mata, creador de la medicina forense o legal en España, aparece representado con la toga amarilla que simboliza la medicina.

Los oficios y los lugares

No son pocas las calles que llevan los nombres de los gremios o de los oficios que en ellas se practicaban. Son ejemplos la calle de las Botoneras, o la calle de los Relatores, funcionarios de los altos tribunales de justicia.

Donde ahora se situa la calle del Olivar, en el castizo barrio de Lavapiés, se extendía efectivamente un amplio olivar. Llegaba hasta el Santuario de la Virgen de Atocha y el humilladero donde se encontraba la imagen del Cristo de la Oliva. La calle del Arenal evoca el antiguo arroyo que por ella pasaba y en cuyas orillas se acumulaba la arena dejada por la corriente.

Los abundantes manantiales, que originaban charcos y barrizales, están en el origen del nombre de la calle de las Aguas, muy cerca de la iglesia de San Francisco el Grande. Junto al viaducto de la calle Bailén, se encuentra la calle de la Morería, en lo que fue el barrio morisco tras la toma de Madrid por Alfonso VI en 1803.

La calle Mesón de Paredes recuerda a la famosa posada, propiedad de Simón Miguel Paredes, que fue la más grande y espaciosa de Madrid en su época.


[Galería de placas]

En esta pequeña galería de placas cerámicas aparecen otros rótulos fotografiados por las calles de Madrid. No están todas las que son, pero dan buena muestra de la creatividad y calidad del callejeo cerámico de Ruiz de Luna. ¿La mejor manera de conocerlos? Deambular sin prisa por el centro histórico de la ciudad y levantar la mirada en cada cruce de esquinas. Cada placa cerámica es una sorpresa y una delicia artística. ¿Cuál es tu preferida?


[Saber más]:

💠 Junto con los ceramistas Enrique Guijo y Alfonso Romero, el abuelo de Alfredo Ruiz de Luna, D. Juan, decoró con paneles de cerámica artística Los Gabrieles, la vistosa y castiza taberna que estuvo abierta en la Plaza de Santa Ana.

💠 A petición popular, se ha solicitado el cambio de nombre de la Plaza de Boston, donde tenía su taller Alfredo Ruiz de Luna, por el nombre del prolífico ceramista fallecido en 2013.

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