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Villangómez: la ruta de murales de arte urbano y escritores
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Villangómez, núcleo de arte urbano de Castilla y León

Con apenas unos dos centenares de habitantes, Villangómez, a 21 kilómetros de Burgos, se ha convertido en un lugar de visita imprescindible para los amantes de los murales de arte urbano. Al recorrer la estrecha carretera que une la autovía A1 con el pueblo, nada haría sospechar que entre campos de cultivo, granjas y un paisaje eminentemente rural, se concentra una de las mayores muestras de murales de arte urbano de Castilla y León. Aunque cierto es que el muralismo ha traspasado ya con creces la frontera de las grandes ciudades.

Calles del pueblo de Villangómez en Burgos
Murales junto al antiguo puente que mandó construir Felipe III en Villangómez

De acceso gratuito y para todos, los murales de arte urbano de Villangómez se pueden visitar en cualquier época del año, haga frío o calor, llueva o reluzca el sol. Alegran los días grises y ponen un punto de frescor en los días de verano. Además, siguiendo su rastro, aparecen elementos arquitectónicos históricos del pueblo, como el puente de piedra que mandó edificar Felipe III o la iglesia parroquial de San Cosme y San Damián situada en lo alto de una colina.

«La escucha del valiente» (2020). Autora: Begoña Belmonte (La Compañía de Mario). Dedicado a Jorge Bucay.

ÍNDICE DE CONTENIDOS:

Villangómez, núcleo de arte urbano de Castilla y León
El Festival Pollogómez
Museo de Arte Rural (MAR)
Mural Ludivina
Villangómez apuesta por la literatura

▪︎Mapa de los murales de arte urbano de Villangómez

El Festival Pollogómez

Todo empezó cuando, en 2010, Villangómez comenzó a celebrar el Festival Pollogómez. Esta pequeña localidad es una de las mayores productoras avícolas de Castilla y León, de ahí el curioso nombre del festival.

Mural que representa un gallo tocando el ukelele en Villangómez
«Gallos Sueños» (2021). Autor: Pekolejo. Dedicado a Mario Benedetti.
«El impacto de una mirada» (2019). Autor: GoYo203 (La Compañía de Mario). Dedicado a Alice Munroe.

Pollogómez echó a andar como un evento folk. Se celebra durante dos jornadas en verano y cuenta con actuaciones musicales en directo, un mercado artesanal y actividades para niños. En lo referente a gastronomía, el pollo es el gran protagonista y se degusta con una variedad de guisos y presentaciones. Pero sin duda la característica diferencial de este festival fue la creación anual de murales de arte urbano que han ido pintando las fachadas de Villangómez.

«Sonidos de un río ausente» (2016). Autor: Alegría del Prado. Dedicado a Boris Vian.

Con el paso de los años, el proyecto Pollogómez se ha convertido en una iniciativa cultural que ha revitalizado este pequeño núcleo rural, que ya tiene su merecido puesto en el mapa turístico de la provincia de Burgos.

NOTA: en 2025, el festival Pollogómez se celebrará los días 24 y 25 de julio. Más información en la web Festival Pollogómez.
«Cuando la cosecha marcaba los tiempos» (2019). Autora: Susana Velasco. Dedicado a Luis Mateo Díez.

Museo de Arte Rural (MAR)

En la actualidad, son una cincuentena los murales que decoran y colorean las fachadas de Villangómez, constituyendo un auténtico Museo de Arte Rural. La temática de los murales es variada y abarca desde los elementos locales -el pueblo, el trabajo del campo- hasta animales, motivos mitológicos y escenarios realistas o imaginarios.

«Nahual». (2016) Autor: Alegría del Prado. Dedicado a Julio Cortázar.
Izda: «Cuidando nuestra casa» (2016). Autores: Graffmaping (Richard Santana y Néstor García). Dedicado a Miguel Delibes. Dcha: «Villangómez» (2021). Autor: Willy Arenas. Dedicado a Julio Llamazares.

En los murales de Villangómez coexisten pollos que tocan el ukelele, perros que sestean, animales fantásticos como el nahual o una original Arca de Noé. Pasear por el pueblo es encontrarse con héroes de cómic, como Batman, y dioses como Apolo. En cualquier fachada, pueden aparecer los girasoles de Van Gogh, un retrato de Kafka, personajes ancianos o niños en su más tierna infancia.

«Apolo y Caliope» (2016). Autor: Sergare. Dedicado a Óscar Wilde.
«Gullivera»(2018). Autores: DrCrea (Rachel Merino y Diego Alonso). Dedicado a Jonathan Swift.

El mural «Claudio» homenajea al último pastor de Villangómez, un personaje querido en la localidad. «Gullivera» representa a una joven a la que han los liliputienses -pequeños pollitos, ¡cómo no!- han amarrado como en el libro de Jonathan Swift.

«Claudio» (2022). Autor: Xolaca. Dedicado a Marià Villangómez.
Bebés representados en un mural de arte urbano de Villangómez
«Poesía para María» (2016). Autor: Willy Arenas (La Compañía de Mario). Dedicado a Jorge Luis Borges.

Mural «Ludivina»

Ludivina, vecina de Villangómez, posó para el mural que el burgalés Cristian Sasa creó para la edición de 2023 de Pollogómez. La idea del artista era representar el calor del hogar, tan presente en las cocinas rurales, y la importancia de las abuelas en la vida doméstica y familiar.

«Ludivina» es impactante, un mural realmente espectacular, realista y de grandes dimensiones, que decora la fachada de una nave agrícola. En 2023, fue seleccionado como el tercero mejor del mundo por la plataforma Street Art Cities.

Mural de arte urbano "Ludivina" que representa a una mujer mayor de Villangómez
«Ludivina» (2023). Autor: Cristian Sasa.

Villangómez apuesta por la literatura

Otro acierto de los murales de Villangómez es que cada uno de ellos está dedicado a un escritor. En algunos casos, el autor o su obra aparecen dibujados de manera explícita -como en los respectivos murales dedicados a Miguel Delibes, Miguel de Cervantes o Franz Kafka -. En muchos otros se trata sencillamente de un respetuoso homenaje nominal, independientemente de la temática del mural. Con esta original iniciativa se crea una sinergia cultural, una combinación acertada de artes plásticas y literatura.

«Ensoñaciones» (2017). Autores: Willy Arenas y Goyo203 (La Compañía de Mario). Dedicado a Franz Kafka.
«Señora de rojo sobre fondo gris» (2019). Autor: Jesús Lorente. Dedicado a Miguel Delibes.
«El insomnio del Quijote» (2016). Autora: Susana Velasco. Dedicado a Miguel de Cervantes.

Además de la dedicatoria de cada mural a un autor, la inquietud del Festival Pollogómez por la literatura también se comprueba en numerosas placas rectangulares colocadas en las fachadas. Son sencillas, con letras negras sobre fondo blanco. Contienen el comienzo de libros de escritores renombrados de distintas épocas, españoles o de otros países. Una bonita iniciativa para provocar las ganas de leer y llevar el arte de escribir a la calle.

La primera frase de «El guardián entre el centeno», de J.D. Salinger

En definitiva, a través de su festival, sus murales de arte urbano y su respeto por la literatura, Villangómez es una muestra exitosa de reinvención rural, sin denostar las tradiciones y el valor local. Un destino didáctico y divertido, para pasar unas horas entre campos, letras y murales de color.


Mapa de los murales de arte urbano de Villangómez

(disponible en la web Pollogómez)


NOTA: Dedicado a @naifmisa, con quien recorrí la divertida y didáctica ruta de murales de arte urbano y escritores de Villangómez.


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